¡Bienvenida a la comunidad nº1 de años sabáticos en lengua hispana!

Si tú también quieres formar parte de ella y empezar a diseñar una hoja de ruta paso a paso para hacer realidad tu sueño de tomarte un año sabático, puedes hacerlo AQUÍ.

En este blog, además de ofrecerte toda la información que necesitas, comparto contigo toda mi experiencia sobre años sabáticos, confiando que te sea de gran utilidad.

En el post de hoy te cuento 70 cosas que he hecho, y estoy segura que te inspirarán.

Quién sabe… ¡Tal vez mañana te decidas a reservar tu vuelo!

Un año sabático es una etapa increíble de tu vida en  la cual haces realidad muchos sueños. Es como si en unos meses se concentran mil experiencias (¡todas, de golpe!) y van llegando una tras otra sin darte tregua.

Un año sabático se convierte en un tsunami de emociones, aventuras, sentimientos, aprendizajes, situaciones imprevistas y retos por cumplir que tienen el sabor de una dulce victoria y triunfo personal.

¿Y triunfo personal porque?

Pues no solo por la cantidad de “cosas buenas” que te pasan, sino por todos los obstáculos que superas momento a momento y te ayudan a ganar confianza en ti mismo y a superarte una vez tras otra.

Párate un minuto y piensa cuántas cosas llevas tiempo soñando con ellas. Puede ser algo tan simple como “tener más tiempo para leer” o algo tan excepcional como “hacer submarinismo en las islas Maldivas”.

¡Yo tenía una lista enorme!

¿Puedes imaginarte por un solo momento lo que se siente al ir “tachando de la lista” todos los sueños que vas cumpliendo?

En mi caso, puedo decir que he hecho realidad “todo eso que venía buscando” y mucho más, porque nunca me hubiera imaginado que un año sabático podría dar tanto de sí. Bueno, miento, en mi caso fueron dos.

Ahora sé que todo lo que me proponga lo podré conseguir si sigo adelante con coraje, confianza y creando las circunstancias para hacer realidad mis sueños.

YO CREO MI PROPIA REALIDAD. ¡Let’s go! Non stop 🙂

Pues nada, aquí va una super lista de las 70 cosas más importantes que me han pasado en estos dos magníficos años.

 

Lista de las 70 cosas más increíbles que he hecho… o me han pasado

 

#1 Safaris

En Sri Lanka hice dos safaris, uno en Yala National Park y otro en Udawalame National Park. Con jeep y a toda leche por aquellas llanuras, ¡como en las películas! Vi elefantes, cocodrilos, búfalos, leopardos, osos, ciervos, lagartos… y mucho más.

 

#2 Avistamiento de ballenas y delfines

Mirissa, en Sri Lanka también es el lugar por excelencia donde se pueden ver éstos fascinantes cetáceos. Tuve la suerte de que una de las ballenas apareció en el último momento y se paró al lado de nuestro barco a tan sólo 2-3 m de nosotros. Después de estar 1 minuto respirando quieta, echó agua por el chorro y se sumergió… ¡la ostia!

 

#3 Viajar sola

Viajar sola es una de las mayores experiencias que he tenido jamás pues se vive todo mucho más intensamente. Para mí, es un “máster” de aprendizaje para la vida. Ya lo había experimentado anteriormente viajando por India, Tailandia y Vietnam, pero ésta vez la vivencia fue mucho más intensa. ¡Necesitaría un post entero para relatar ésta gran experiencia!

 

#4 Creado mi propio negocio online: ¡éste blog!

¡Gracias a él estoy aquí ahora! Cintia’s Love in Action da un paso más después del blog de Blogger que llevaba escribiendo desde hacía 2 años. En éste blog además de inspiraros con mis artículos y reflexiones, ofrezco muchas más cosas, entre ellas mi servicio de coaching. Super feliz, creando mi nueva vida, ¡convirtiéndome en una nómada digital!

 

#5 Visitar templos increíbles

No sé si lo sabes, pero soy una enamorada de los templos. Mira que he visto muchos ya… ¡pero no me canso de ver más y más! Me fascina ver la diferencia de los templos en los diferentes países y culturas… nada que ver el estilo de los templos de Bali, con los de Myanmar, con los de Tailandia o India… unos de religión budista, otros hinduistas. ¡Me fascinan!

 

#6 Meditar

Meditar es un hábito que llevo ya varios años practicando pero conforme más tiempo va pasando, más voy desarrollando ese hábito y más se convierte en una “necesidad vital”. Mentiría si digo que medito cada día. Eso depende. Hay días que puedo meditar 2 veces y a lo mejor luego me paso 5 días sin meditar. Además, viajando no es tan fácil mantener una rutina. ¡Sólo se lo bien que me va y cuánto me aporta a mi vida!

 

#7 Me he metido en el cráter de un volcán

Eso fue en la isla de Java, en Indonesia. Hicimos un tour nocturno al volcán Ijen, un volcán que por la noche emana lava azul (del sulfuro que contiene) y es sumamente espectacular. El descenso al cráter fueron unos 30 minutos (el cráter era enorme) y veíamos a los mineros cargar con el sulfuro cráter arriba. Muy impactante, la verdad.

 

#8 Escrito un libro

Yo soy otra de las tantas que siempre decía “algún día escribiré un libro”. De momento no puedo decir que haya escrito y publicado un libro por la vía convencional, pero ya he dado un primer paso, ¡que no está nada mal! He escrito mi primer ebook (un señor ebook de 83 páginas) titulado: “Todo lo que necesitas saber para cogerte un año sabático”.  Voy calentando motores para retos mayores 🙂 Pero de momento puedes descargarte tu Ebook GRATIS AQUÍ.

 

#9 Plantado un árbol en la selva de Borneo

Indonesia es un país fuertemente castigado por la desforestación masiva de sus selvas para la producción de aceite de palma. No quise pasar por aquella isla sin aportar mi grano de arena a éste problema que tanto está afectando al medioambiente y animales que viven allí. Planté un árbol de sándalo, para contribuir devolviendo a la Tierra el consumo que yo realizo, pues me encanta el incienso de sándalo…

#10 Life coaching

Nací con alma de coach, y ayudar a los otros siempre fue mi misión. Durante toda mi vida, lo había hecho por gusto, por placer… pero ahora la vida me lleva a dedicarme a ello de manera más profesional, ¡algo que me hace sentirme infinitamente realizada!

 

#11 Llorar de alegría

No podéis imaginar cuántas veces se me han saltado las lágrimas simplemente por el sentimiento de felicidad, gozo y plenitud que me invade muy a menudo. Hay momentos en los que NADA puedo resumir instantes como ése, nada, excepto algunas lágrimas de emoción y agradecimiento a la vida.

 

#12 Perfeccionar mi inglés

Dado que siempre he viajado mucho y estuve viviendo una temporada en Holanda y en Noruega (mientras estudiaba) mi nivel de inglés ha sido siempre bastante bueno. Aún así me queda muchísimo por aprender y esto de viajar durante tanto tiempo me está poniendo las pilas a tope con el inglés ¡genial!

 

#13 He visto orangutanes

Durante mi viaje a Indonesia, una de las visitas “obligadas” era Borneo. Ver los orangutanes en su hábitat natural, en la selva, fue uno de los highlights de mi viaje. ¡Ésta experiencia está dentro de mi Top 10, y la recuerdo con un cariño especial!

 

#14 Aprender a montar en moto

A mí nunca me han gustado las motos (ni grandes ni pequeñas), pero reconozco que aprender a conducir una scooter es muy útil y práctico, y más viajando. Aprendí super rápido y ahora me va de maravilla… ¡libertad a tope para viajar!

 

#15 Vivir en una ciudad de Tailandia

Chiang Mai es una ciudad del norte de Tailandia donde he pasado una temporada larga y cada vez que se me acaba el visado me voy pero siempre acabo volviendo. Una ciudad genial para vivir una temporada en Asia… ¡bonita, barata, con una gente encantadora y una comida deliciosa!

#16 Llevar mi casa a cuestas, ¡mi mochila!

Eso de ser backpacker tiene algo muy auténtico. Vivir viajando con una mochila a cuestas es todo un reto, solo puedes llevar lo que te cabe en ella. Una super experiencia para mí.

 

#17 Entender cómo funciona mi mente

He entendido que la mente es una “lianta”, le encanta enredar las cosas de mala manera. Cuando he aprendido a quitarle poder a la mente para escuchar más a mi corazón he entendido cuál era su “truco”. Es muy liberador aprender a no-jugar su juego…

 

#18 Escribir poesía

Escribir siempre me ha apasionado, y la poesía es otro de mis lenguajes. De vez en cuando la inspiración me invade y nacen bellos versos nacidos desde lo más profundo de mi corazón.

 

#19 Abrazar árboles

Éste año sabático está siendo para mí un gran momento para reconectar con la naturaleza y la Madre Tierra. Abrazar árboles es un chute de energía por vía intravenosa, y siempre que puedo abrazo alguno y le doy GRACIAS.

 

#20 Pasar miedo

Sí, también pasa a veces. El miedo también está presente en algunos momentos, ¡para que nos vamos a engañar! Una carretera que parece un poco más peligrosa de lo normal, una persona que no te da muy buenas vibraciones, una tormenta que te pilla a medio camino,…

 

#21 Escribir dos blogs

Cuando inicié mi viaje escribía mis dos blogs de Blogger. Uno de crecimiento personal y espiritualidad “Mi esencia espiritual junto a ti” y otro de viajes “Alma viajera: viajes con corazón”. ¡Pero mantener los dos blogs activos era la ostia! Demasiado trabajo sin demasiados resultados. Por eso estoy aquí, nuevo blog, nueva dirección, pero uniendo ambos temas: viajes, espiritualidad, crecimiento personal… 🙂

 

#22 Reinvención de mi carrera profesional

Toda mi vida he trabajado de maestra de Educación Primaria y lo confieso: ¡ME ENCANTABA! Los niños y la educación me apasionan, pero el sistema NO. Pese a todo, sentía que allí no podía desarrollar todo mi potencial y ofrecer todo lo que podía ofrecer (¡siempre he soñado a lo grande!) Necesitaba más libertad, expandirme como el humo… ¡y de momento, aquí estoy!

 

#23 Disfrutar de masajes tradicionales

Viajar por Asia es genial si te gustan los masajitos. ¡Bueno, bonito y barato!  Cada país tiene su estilo particular (masaje balinés, tailandés, laosiano…). Para mí, visita obligada a un centro de masajes cada vez que llego a algún lugar nuevo 🙂

 

#24 Bañarme en playas paradisíacas

Sobran las palabras. Aguas turquesas y cristalinas. Arrecife de corales. Snorkeling. Playas de arena blanca… ¡Eso que todo el mundo anda buscando durante un año año sabático!

#25 Renunciar a muchas comodidades

Ésta es la otra cara de la moneda. Todo no se puede tener. Yo he tenido que renunciar a muchas comodidades o “lujos” si quiero gastar el menos dinero para seguir viajando: maquillajes, perfumes, zapatitos y bolsos, modelitos de ropa diferente cada día, secador de pelo, etc. Lo mejor de todo… ¡si te liberas de esa necesidad, eres más libre!

 

#26 Aprender a montar páginas web

Crear éste blog ha requerido que aprenda a crear páginas web. Esto me ha metido en un mundo totalmente nuevo y desconocido para mí (WordPress, hosting, dominios, email marketing, …) pero si no te pones las pilas con ello ¡ná de na! Un reto apasionante.

 

#27 Expandir a límites infinitos mi creatividad

CREAR es una palabra mágica para mí. El origen de la vida es la CREACIÓN. ¿Quién somos nosotros si no creamos nada? Durante mi año sabático mi creatividad se está expandiendo a niveles mucho más elevados simplemente porque tengo el tiempo y el espacio para que salga todo eso que quiere salir (nada que ver a cuando vivía trabajando full time!)

 

#28 Ampliar el uso de redes sociales: Instagram, Linkedin…

Me reinvento, crezco, aprendo,… y las redes sociales me ayudan a expandirme y a expresar mi verdad.

 

#29 Viajes de tren de ensueño

Una de las mejores escenas de viaje que tengo eran aquellos viajes en tren por medio de los campos de té en Sri Lanka. La ruta de Kandy a Ella, especialmente bonita e icónica…

 

#30 Conocer a mi alma gemela

¡Esto no estaba para nada dentro del guión! Le conocí en el 4º mes de mi año sabático,  en la ciudad de Yangón, en Myanmar, justo después de mi larga estancia en un centro de meditación. Llegué a aquel hostel muy tranquila, y para nada buscando “romances” ni “filtreos”, pero el destino se interpuso en mi camino y me plantó allí delante de mis narices (en aquel desayuno) a mi alma gemela… el que ahora es mi pareja y compañero de viaje, de camino y de vida 🙂

#31 Estrechar lazos con mis amigos

Estando lejos valoras todo mucho más, especialmente a esos que están a tu lado y te quieren. Te das cuenta que los vínculos son muy fuertes y la distancia no puede separarte de ellos.

 

#32 Vestir con 4 mudas de ropa

Viajando de “mochilera” tienes que renunciar a muchas cosas. Algo que yo nunca hubiera imaginado es que con 4 mudas iba a tener de sobras. Lavandería arriba, lavandería abajo y punto 🙂

 

#33 Fotografía

A mí que me encanta la fotografía (aunque no soy ninguna experta) disfruto mucho viajando y haciendo fotos. ¡Inmortalizar momentos, es un pequeño gran hobby!

 

#34 Ayudar a personas

A veces se te presentan situaciones a las cuáles no puedes negarte. Recuerdo especialmente el caso de Daw Sein Sein (una mujer birmana) que nada más verme aparecer por la puerta de su tienda empezó a contarme todas sus penas y me pidió que por favor la ayudara. Tenía una pierna paralizada y no podía caminar. Me pasé 3 horas sanándola con mis manos y aún hoy me da las gracias… ¡una experiencia brutal!

 

#35 Ver desigualdades e injusticias en el mundo

Viajando te das cuenta de la cruda realidad de cómo está el mundo (más allá de lo que nos cuentan por la tele). He visto ya mucha pobreza, familias que viven en medio de la nada, personas dejándose la piel trabajando más de 14 horas diarias, niños que en vez de ir al cole mendigan por las calles o tienen que ayudar a sus padres en un pequeño negocio, la situación de la mujer por todo el mundo… Eso me hace ser más consciente y más proactiva.

 

#36 Degustar comidas deliciosas

Si de algo he disfrutado enormemente es de las deliciosas comidas de Asia, especialmente los deliciosos “curries” indios, el pad-thai (noodles)o sticky rice with mango de Tailandia, el Amok (curry con coco) de Camboya o el Gado-gado (ensalada con tofu y crema de cacauetes) de Indonesia. ¡El zumo de coco, uno de mis preferidos! ¡Nuestra tortilla de patatas está buenísima, pero esto no os lo podéis perder!

 

#37 Besar a un mono

Aún recuerdo a Simon como si fuera ayer… aquel dulce monito encerrado en una jaula en un restaurante (era domesticado). Eran tan especial y tan amoroso, ¡que era imposible no comértelo a besos!

 

#38 Aprender a convivir con la incertidumbre

La incertidumbre sobre el qué pasará está siempre ahí (¿qué pasará a mi regreso? ¿qué pasará con mi trabajo? ¿cómo podré ganar dinero para seguir viajando?). Lo bueno es que he aprendido a convivir con ello y eso ya no me preocupa. De éste tema hablo más profundamente en el Ebook gratis “Todo lo que necesitas saber para cogerte un año sabático”. Puedes descargártelo AQUÍ.

 

#39 Hacer nuevos amigos, conocer gente interesante

Durante éste tiempo he conocido gente super interesante y diferente: un chico alemán que lleva 15 años viajando y practicando yoga, una chica americana de apenas 20 años viajando sola y realizando su sueño, una chica joven alemana con parálisis cerebral en silla de ruedas viajando por Sri Lanka más valiente que yo que sé… ¡me fascina compartir y aprender con otros!

 

#40 He dejado de juzgar

Dejar de juzgar 100% creo que es casi imposible, pero cuando más viajo y más veo realidades diferentes a la mía, más comprendo al ser humano y menos juzgo. Asumo que cada uno hace las cosas lo mejor que puede de acuerdo a su cultura, religión, educación y circunstancias. Lo demás (criticar) ¡es una pérdida enorme de tiempo!

 

#41 Pasar una temporada en un centro de meditación

Mi estancia en el centro de meditación Nilambe, en Sri Lanka, durante casi un mes y medio ha sido una de las experiencias de viaje (¡y de vida!) más valiosas que jamás tendré. Aprendí muchísimo y me transformé de manera radical. ¡Espero volver algún día!

 

#42 Dar gracias a cada momento

Si algo siento a cada momento desde que inicié mi año sabático es un profundo agradecimiento. Me siento infinitamente afortunada por estar viviendo lo que estoy viviendo… y no puedo dejar de dar gracias a cada momento por cada cosa, cada comida, cada amanecer, cada lugar que me acoje, cada persona que se cruza en mi camino. ¡No tengo palabras para expresar esto que siento!

 

#43 Pretender no estar perfecta y bella siempre

Tema calentito para las mujeres. Normalmente nos gusta bastante “ir siempre guapas” y de algún modo “perfectas”… pues de esto ya he podido ir olvidándome viajando. Por ejemplo… ¡imposible ir perfectamente depilada! Viajando hago todo lo que puedo, pero he aprendido a aceptar que no siempre es como a mí me gustaría y aún así sentirme guapa 🙂

 

#44 La religión divide

He vivido muchas situaciones donde he visto que la religión separa por motivos varios. En un templo no dejaban entrar a las mujeres con la menstruación, en varios no podían entrar mujeres (algo que todavía no puedo entender), o en otro no nos dejaban entrar si no éramos hinduistas. Por temas religiosos también nos han llamado la atención por darnos algún beso en “lugares públicos” durante el Ramadán. Llevo mucho tiempo reflexionando sobre el tema de la religión, pero me extenderé más en otro momento.

 

#45 Ver amaneceres y atardeceres

Ésta era otra de mis mayores “obsesiones” para mi año sabático… ¡y he visto algunos simple y sencillamente ESPECTACULARES! Recuerdo especialmente uno en Islas Gili, otro en un crucero por la isla de Flores en Indonesia y otro en Bagan, en Myanmar.

#46 Escribir libretas llenas de ideas e inspiraciones

Ideas, ideas y más ideas… un torrente de creatividad en estado puro.

 

#47 Expandir mi corazón hasta el infinito

Después de haber superado mi crisis y ver cómo ha cambiado mi vida en relativamente tan poco tiempo, es como si hubiera renacido y siento un sentimiento de amor infinito por la vida, por el planeta, por las personas, por los animales… ¡por el mundo entero!

 

#48 Íntima amiga de la Lonely Planet

La Lonely Planet (guía de viajes que todo viajero conoce) me ha sacado muchas castañas del fuego. ¡Inseparable amiga!

 

#49 Echar de menos a mi familia y amigos

Hay momentos en los que me encantaría teletransportarme para poder abrazar por unos instantes a mis padres, ir a visitar a mi abuela y que me cuente sus historias, comerme a besos a mi perrita Nala o poder disfrutar con mis amigas y charlar largo y tendido. Éste tema lo llevo muy bien pero hay momentos en los que se siente un pellizco en el estómago…

 

#50 Perder la noción del tiempo

No me preguntes si hoy es lunes, miércoles o sábado porque no lo sé. No me preguntes si estamos a 12, 14 o 16 porque no tengo ni idea… Como yo digo ¡aquí todos los días son domingo! Vivo sin prisas, sin reloj y sin fecha en el calendario.

 

#51 Pasar 3 dias en klotok por la selva de Borneo

La experiencia de alquilar uno de éstos barcos que recorre el parque Nacional de Tanung Puting es increíble. Ya no solo por el tema de los orangutanes, sino por la magia que desprende la selva.

 

#52 Snorkeling

Jamás he sido demasiado de hacer snorkeling, pero las pocas veces que he hecho durante el viaje, he disfrutado mucho viendo esos peces y corales tan de cerca.

 

#53 Encontrado respuesta a la pregunta ¿quién soy yo?

Ésta es la pregunta del millón. Saber quién eres. Sin duda alguna durante éste año sabático he descubierto muchas cosas de mí pues se han creado las circunstancias perfectas para que salga a relucir mi verdad. Hoy (muy orgullosa, por cierto) puedo decir que encontré EL SECRETO.

 

#54 Vivir con una familia local

En Sri Lanka pasé una semana viviendo con una familia local en una guesthouse, plenamente inmersa en su vida y en sus costumbres: metiéndome en la cocina a cocinar con ellos, regando y plantando en el jardín,… otra gran experiencia.

#55 Más tiempo para sexo

Año sabático = Relax + tiempo libre + bienestar

XXX 🙂

 

#56 Aprender nociones de diseño gráfico

Otra nueva faceta de montar un blog. ¡Multitalentos al poder!

 

#57 Confiar en mis ángeles y guías más que nunca

La vida me ha puesto muchos retos por delante y he tenido que confiar plenamente en el universo, en mis ángeles y en todo quien ande por ahí arriba para que todo salga bien. De momento me están cuidando mucho, ¡y no me han dejado sola ni un instante!

 

#58 Descansar más que nunca

Si algo soñaba siempre era con tener más tiempo para descansar pues trabajaba demasiado. Ahora duermo cada día mínimo 8 horas, descanso de maravilla, y vivo con mucho wellness… ¿qué más puedo pedir?

 

#59 Dieta casi vegetariana

No soy vegetariana 100%, pero casi. Estoy en plena fase de transformación (desde hace ya mucho tiempo) pero viendo todo el negocio que gira entorno a los animales en éstos países, el proceso se acelera. Aquí comer carne de cocodrilo y serpiente es una atracción y no quiero contribuir a ello.

 

#60 Inspirar a otros

Desde que inicié mi viaje y empecé a compartir todas mis reflexiones y fotos, además de posts en mi blog mucha gente se ha sentido inspirada por mí y han ido contactando conmigo de una manera u otra para darme las gracias, pedirme consejos o compartir conmigo alguna vivencia suya ¡Espero seguir inspirando con más intensidad aún!

 

#61 Comprender el sentido de verdadera libertad

Me faltan las palabras para expresar la libertad que siento en estos momentos de mi vida pues no tengo que ir a trabajar. No suena ningún despertador (sólo si yo quiero, claro). Nadie me exige nada. Vivo para mí. Hago lo que me gusta… Sé que esto no será así siempre, pero ahora estoy sembrando unos buenos cimientos para vivir una vida en libertad y no volver a aceptar situaciones/trabajos/circunstancias que vayan en contra de mis valores.

 

#62 Más unida que nunca a los animales

Siempre me han gustado y siempre he tenido un amor especial por ellos, ¡pero últimamente ese amor se está multiplicando por 1000!

#63 Desarrollar más consciencia por el medio ambiente

 

Viajando también estoy viendo más de cerca las barbaridades que se están haciendo con el planeta y el medio ambiente (las islas Gili estaban llenas de basura pese a su sublime belleza, la selva de Borneo está siendo desforestada a pasos gigantes, veo gente con mascarillas por las ciudades debido a la contaminación…). Cuanto más ves, más duele, pero también te hace abrir más los ojos.

 

#64 Sentirme enferma y estar sola

En Sri Lanka me pasó algo muy extraño una noche y era que perdía la consciencia cuando intentaba cerrar los ojos. Estaba sola en una casa en medio del bosque, sin cobertura y nadie podía venir a ayudarme. En Tailandia un día tenía vómitos y diarrea y me pasó lo mismo. Perdí la consciencia y cuando abrí los ojos estaba recostaba en la bañera. Tomé sales minerales y me tumbé en el suelo hasta que se me pasó. Esas experiencias me fortalecieron al ver que pude superarlas sola ¡y aquí estoy, vivita y coleando!

 

#65 Entrar en un templo prohibido para mujeres

Un día, en Tailandia, me encontré un templo precioso y cuando fui a entrar vi un cartel que ponía “Prohibida la entrada a mujeres”. Decidí entrar igualmente y que viniera quien quisiera a llamarme la atención. Un hombre me dijo algo (educadamente) y luego vineron dos monjes a decirme que saliera. Yo les dije que me iba, pero antes les quise dar mi opinión al respecto…

 

#66 Aprender a vivir en el momento presente

 

Durante todo éste tiempo he aprendido a vivir el momento presente sin mirar atrás (nada más que para agradecer) y sin mirar adelante (nada más que para planificar mínimamente en qué dirección quiero seguir mi vida). ¡Una gran bendición!

 

#67 Todos somos uno

Siempre lo tuve claro, pero ahora mucho más: todos somos hermanos y somos hijos del mismo Creador. Todos anhelamos, deseamos y sentimos las mismas cosas independientemente de nuestra raza, sexo, religión o cultura. No entiendo que las diferencias sean obstáculos para algunos, pues para mí son una indudable fuente de riqueza. En los otros veo un reflejo de lo que soy yo y para mí los tailandeses, los birmanos, los indios, los camboyanos… ¡son mis hermanos!

 

#68 Adiós a mis miedos

Recuerdo que antes de mi año sabático tenía más miedos de los que tengo ahora (verme sola ante situaciones difíciles, ponerme enferma, problemas económicos,…) pero cada vez éstos pierden más fuerza. Una vez estás en acción, ¡todo fluye y nada es tan grave como imaginabas!

 

#69 Liberar a una tortuga

En Borneo también liberamos una tortuga de un centro de rehabilitación. Las tortugas son otra especie en peligro de extinción y una asociación cuidaba de ellas para luego devolverlas al mar. A mi tortuguita la bauticé con el nombre de “Souly” (pequeña alma) 🙂

 

#70 Enamorada de Asia

¿A éstas alturas, que más os voy a contar? Me he enamorado de Asia, de su gente y de su cultura. Algo de éste continente me resuena en lo más profundo de mi alma. ¿Será que tal vez pertenecí a esta Tierra en vidas pasadas?

Ahora es tu turno

 

Y ahora dime, ¿Qué te parece todo lo que te he contado? ¿Crees que merece la pena hacer todos los esfuerzos que sean necesarios para cogerte un año sabático?

 

¡Espero vuestros comentarios!

Un abrazo enorme,

 

Cintia

Cintia

Mi misión es ayudarte a hacer un cambio de vida, reinventándote personal y profesionalmente durante un año sabático mientras te acompaño en tu proceso de desarrollo personal y crecimiento espiritual.

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