Lo que marca la diferencia entre un gran año y un año de mierda es el coraje para marcarte objetivos alineados con los deseos de tu alma, y luchar para hacerlos realidad, o por el contrario, no hacerlo, y dejar que mueran cada día un poquito más.

Ser o no ser.

Hacer o no hacer.

Vivir o no vivir.

Atreverse o quedarse en el gallinero mirando la función.

Todo esto son elecciones que haces tú, y solo TÚ.

Siempre recordaré que el mejor año de mi vida fue aquel que me atreví a tomar la decisión más importante de mi vida: dejar mi trabajo para tomarme dos años sabáticos e irme a viajar.

Tomé la decisión en septiembre de 2014, y el 1 de febrero de 2015 empecé a vivir de verdad, con todas mis fuerzas, con todo mi Ser.

¿Por qué fue así?

Porque así lo elegí yo: tuve la fuerte determinación de que el 2015 sería el año de mi vida. Y la determinación fue tan fuerte, que lo fue también el 2016, y todavía este año que empieza continúa siendo “otro gran año más de mi vida”.

Pero ahora, se trata de que este año, sea también TU AÑO. El año en que lo petes. El año que rompas moldes y esquemas. El año en que materialices tus sueños.

Acabamos de estrenar el 2017 y estoy segura que en estos momentos estarás haciendo balance de cómo ha ido el año que acabamos de despedir y planteándote nuevos objetivos para el año nuevo.

Con un poco de suerte, no te conformarás con seguir viviendo mediocremente o simplemente “ir tirando”. Espero que este año, sí o sí, salgas ahí fuera a comerte el mundo.

Pero antes, déjame que te pregunte algo:

¿Sabes lo que es comerse el mundo?

Comerse el mundo es salir ahí fuera a darlo todo. Es estar dispuesta a luchar lo que haga falta para hacer tus sueños realidad. Es reunir el coraje y la valentía suficientes para ser superior que tus miedos. Es tener la determinación necesaria para mantenerte fiel a tus principios y seguir dando los pasos necesarios hasta alcanzar tu meta. Y estar dispuesta a dejarte la piel en ello.

¡Salir a comerse el mundo es soñar a lo grande!

Y mucho me temo que en los últimos años has soñado pequeñito. Por eso tu vida ha manifestado la realidad en la que vives ahora.

Lo sabes.

Tienes sueños enterrados porque te da miedo afrontarlos y hacerlos realidad.

Tienes ilusiones, proyectos en mente e ideas que vuelven a ti una y otra vez, pero  los sigues ocultando bajo la máscara hipócrita de la falsa felicidad y el autoengaño.

Con que seas consciente de ello, me basta. Ahora no se trata de que te auto flageles por todo lo que no has hecho, sino de que te pongas las pilas para hacer eso que sabes que DEBES hacer.

Y fíjate si el Universo es bueno y generoso que te da otra oportunidad más para intentarlo…

Así pues, ¡vamos a  por ello en 2017!

 

3 pasos necesarios para salir a comerte el mundo

 

Para comerte el mundo y que este año se manifieste la realidad que sueñas es necesario que se cumplan varias condiciones, pero he resumido los tres pasos básicos que debes dar para empezar:

 

#1 Saber que quieres

 

¿Cómo vas a salir a comerte el mundo si no sabes qué mundo quieres comerte?

Cuando vas a una pizzería, te comes una pizza cuatro quesos porque tienes claro que esa es la que te apetece comer.

Cuando eliges ir de vacaciones a Roma, vas a Roma y disfrutas de esa encantadora ciudad porque tenías claro que era allí el lugar donde querías ir. De entre todos los destinos posibles, esa era tu elección.

¿Y cómo te vas a comer el mundo, si no sabes qué quieres?

Así pues, está claro: primero tienes que saber qué quieres.

Párate, detente y reflexiona acerca de cuál es tu sueño.  Ese “algo” que te gustaría hacer realidad este año. Esa espinita clavada en tu corazón que no se te irá hasta que no lo cumplas.

Tal vez será dejar tu trabajo, tal vez realizar ese viaje que has querido hacer siempre, estudiar algo que te hace muchos años te apetece estudiar, crear tu propio negocio online, cambiar tu lugar de residencia, reducir tu nivel de gastos para vivir con más libertad o involucrarte más en actividades de voluntariado porque es algo que siempre te ha gustado pero  nunca lo has hecho.

No sé si te será fácil o difícil lograr saber qué quieres. A veces, es más difícil de lo que parece, y más aún, si estás desconectada de ti misma.

Cuanto más consciente y presente estés, más sabrás escuchar los mensajes y deseos de tu alma y más sabrás qué quieres hacer con tu vida. De lo contrario, si estás muy desconectada de ti misma y la mente va por un lado y las emociones por otro, te será mucho más difícil saberlo.

En el caso de que ya lo sepas… ¡Genial! Apúntalo en un papel y guárdalo.

En el caso de que no te sea fácil saber que quieres, te propongo lo siguiente:

  • Haz una lista con todas las ideas que te vengan a la cabeza a modo brainstorming (lluvia de ideas). No filtres, juzgues ni pienses en nada, tú simplemente apunta lo que te venga.
  • Una vez tengas la lista hecha pon un número del 0 al 10 en función de cuán grande es ese sueño.
  • Ves analizando, descartando, sintiendo y reflexionando hasta que te quedes con un “sueño ganador”, con ese sueño que hará que este año salgas ahí fuera a comerte el mundo para hacerlo realidad.

 

#2 Tener claro cuáles son tus valores

 

En esta web he encontrado esta definición sobre los valores que me ha gustado mucho y quería compartirla contigo:

Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento con la función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.

Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.

Los valores se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor para nosotros. Lo mismo ocurre con el bienestar o la felicidad.

[…]

Para mí, es fundamental tener claros cuáles son tus valores, pues de lo contrario, puedes caer en el error de traicionarte a ti misma, de andar sin una dirección clara o de ser poco consistente en tus decisiones.

Hay decenas de valores, pero aquí comparto contigo algunos ejemplos:

Ejemplos de valores - Cintia's Love in Action

Te sugiero que te detengas, cojas boli y papel y reflexiones sobre cuáles son tus valores. Luego apúntalos.

Por ejemplo, algunos de mis  valores más fundamentales son la libertad, el respeto, la integridad personal, el amor, el equilibrio, el logro o la paz.

De esos valores y la fidelidad a ellos, nace todo en mi vida.

Y otra cosa que debes tener muy en cuenta de los valores, son los contravalores. Por exclusión, si eliges un valor determinado, estás excluyendo a su contrario.

Por ejemplo, si uno de tus valores es la paz, eso significa intrínsecamente que excluyes de tus valores la guerra o el conflicto.

Si eliges el respeto, significa que excluyes de tu vida el contravalor de la falta de respeto.

Si uno de tus valores es la veracidad, significa que excluyes  de tu vida el contravalor de la mentira y el engaño.

Pero…

¿Eres siempre fiel a tus valores?

¿Actúas siempre en consecuencia?

Muy probablemente en más de una ocasión tomas decisiones en contra de tus valores porque sientes que “no puedes hacer eso”, “que se pueden enfadar contigo”, “que no quieres decepcionar a nadie”, “que no tienes ganas de discutir”, “que tienes miedo de que tus amigos dejes de hablarte”, y demás.

¿Te suena de algo todo esto?

Ahora verás que ser consciente de tus valores y vivir de acuerdo a ellos, o no hacerlo, marca una gran diferencia en tu vida.

 

#3 Diseñar un plan de acción que te lleve a tu objetivo manteniéndote fiel a tus valores

 

Una vez tienes claros cuáles son tus valores, es importante que analices si en tu vida tomas decisiones coherentes con ellos, o no.

 

Ejemplo nº1

Imagina que uno de tus valores es la libertad.

Eso significa que para ti es muy importante ser libre. Ahora imagina que te detienes y a analizar tu vida y te das cuenta de que:

  • Sientes que no eres libre porque tienes un trabajo que no te gusta en el cual te pasas la mayor parte del día y muchos festivos.
  • Tienes un montón de deudas y tus gastos mensuales son tan elevados que apenas te queda margen de ahorro económico.
  • Te gusta viajar, pero nunca viajas por el tema económico y porque a veces ha preferido invertir ese dinero en otras cosas (una tele nueva, cambiar el sofá,…)
  • Estás con la misma pareja que conociste a los 16 años, con las cual las cosas ya no van bien y ya no estáis enamorados, pero no te atreves a dejar esa relación porque te has acostumbrado a estar a su lado.
  • Asistes a un montón de compromisos familiares y de amigos a los cuáles no te apetece ir (por las razones que sea), pero no te atreves a decirles que no vas y te esfuerzas siempre por ir y quedar bien con todo el mundo.

¿Crees que hay relación entre el valor “libertad” y los hábitos adquiridos?

Creo que está bastante claro que no.

En este caso, tendrías que tomar ciertas decisiones (laborales, financieras, económicas, en tu círculo de amistades…) que te hicieran ser coherente contigo misma y poder vivir tu vida con más libertad, pues eso es importante para ti.

 

Ejemplo nº2

Imagina que uno de tus valores es el respeto.

El sentido del respeto es muy amplio, y más allá de las personas, abarca el respeto por todos los seres vivos y elementos de la naturaleza.

Imagina que el respeto es uno de tus valores, pero…

  • Cada dos por tres te discutes en la cola del supermercado porque la cajera “va lenta”.
  • Alguien te pisa sin querer o te empuja porque hay mucha gente por la calle, y tú en vez de darte cuenta que esa no era su intención, le insultas.
  • Menosprecias a una persona por ser de otra raza, te ríes de ella sintiéndote superior o te burlas de su situación personal.
  • Haces generalizaciones del tipo “todos los marroquís son…”, “todos los chinos son…”, sin detenerte a mirar a cada persona individualmente.
  • No escuchas las opiniones de los demás, y te burlas de los demás o los criticas si tienen ideas diferentes de las tuyas.
  • Gastas bromas de mal gusto para divertirte a costa de otras personas.

 

¿Crees que hay relación entre el valor “respeto” y los hábitos adquiridos?

De nuevo podemos afirmar que no.

En este caso, tendrías que analizar tu actitud y darte cuenta que no eres todo lo respetuosa que podrías ser, aunque eso le ofenda a tu ego.

Una vez tomes consciencia de ello, toca actuar y hacer cambios (dejar de juzgar a los demás, intentar ser más compasiva con otras personas y mirarles con más amor, ser más paciente y más tolerante con las opiniones y actitudes de los demás, darte cuenta que no eres mejor que nadie y que todo el mundo tiene defectos y virtudes, intentar encontrar gozo sirviendo y ayudando al mundo, ser más humilde…)

Una vez has analizado tus valores, y eres consciente de cuáles son y si estás siendo coherente con ellos o no, te toca diseñar un plan de acción que te lleve a tu objetivo manteniéndote fiel a ellos.

 

Ejemplo de como diseñar un plan de acción

 

Imagínate que tu objetivo es: Tomarte un año sabático para irte a viajar.

Para diseñar este plan de acción imaginaremos que se dieran las circunstancias del ejemplo anterior nº1: uno de tus valores es la libertad pero analizando tu vida te has dado cuenta de que realmente no lo eres.

Un ejemplo de plan de acción podría ser el siguiente:

  • Intentar ahorrar lo máximo posible llevando a cabo las siguientes acciones: borrándote del gimnasio que no vas, cancelando la suscripción a una revista que te envían a casa pero a la hora de la verdad la guardas sin leerla, dejar de salir cada semana con los amigos y empezar a salir quincenalmente, yéndote a vivir a casa de tus padres unos meses o cambiándote de piso y compartir habitación para ahorrar gastos.
  • Pedirte a tu jefe que a partir de ahora no trabajarás los fines de semana para invertir ese tiempo en otras actividades de crecimiento personal o simplemente descansar y hacer otras cosas que te gustan más.
  • Decidir que trabajarás 6 meses más para seguir ahorrando dinero y para verano irás a hablar con tu jefe para que te conceda una excedencia laboral, y si no te la da, dejarás tu trabajo.
  • Hablar con tu pareja de tus planes. Comunicarle cómo te sientes y cuáles son tus necesidades y plantearle que necesitas un tiempo para ti y para saber qué quieres hacer con tu vida.
  • Empezar a informarte sobre dónde te gustaría ir y qué te gustaría hacer durante tu año sabático.
  • A partir de ahora mínimo un fin de semana al mes lo dedicarás exclusivamente para ti y hacer lo que te gusta y si te surge un compromiso al que no te apetece asistir, asertivamente comunicarás tu decisión.

 

Tal como ves, las decisiones que has tomado van dirigidas a alcanzar tu objetivo (tomarte un año sabático para irte a viajar) y al mismo tiempo están alineadas con uno de tus valores fundamentales: la libertad.

Tu plan de acción será más eficaz cuanto más definidos, claros y alcanzables sean tus objetivos y las acciones puntuales que irás realizando.

Otro punto importante: Marcarte fechas ayuda a que logres los objetivos.

 

Mi regla de oro nº1 para que tu plan de acción funcione

 

Perfecto.

Ahora ya sabes lo que quieres, sabes cuáles son tus valores y contravalores y tienes pensado un plan de acción que te lleve a alcanzar tu objetivo, pero eso no es sinónimo de que tu plan vaya a funcionar y todo vaya a salir de maravilla.

Durante el proceso, puede ser que te pierdas por el camino, que te traiciones a ti misma, o que tomes decisiones contrarias a tus valores a menos que cumplas esta regla de otro que te diré ahora.

Y esta regla de oro tiene que ver con este valor: LA INTEGRIDAD PERSONAL.

La Wikipedia dice que la integridad personal se traduce como honradez, honestidad, respeto por los demás, corrección, responsabilidad, control emocional, respeto por sí mismo, puntualidad, lealtad, pulcritud, disciplina, congruencia y firmeza en sus acciones. En general es alguien en quien se puede confiar. Integridad es retomar el camino de nuestra verdad, hacer lo correcto por las razones correctas del modo correcto. Se relaciona al derecho de no ser objeto de vulneraciones en la persona física, como lesiones, [tortura] o muerte.

Enfatizo en estos tres puntos, porque no quiero que se te pasen por alto:

  • Congruencia y firmeza en tus acciones.
  • Retomar el camino de nuestra verdad.
  • Hacer lo correcto por las razones correctas del modo correcto.

Imagino que con lo que ya te he ido contando, ya vas viendo por donde va la cosa.

Pues bien,  de todo esto que te acabo de presentar, nace mi regla de oro nº1:

 

VIVE CON INTEGRIDAD PERSONAL ENTRE LO QUE HACES, DICES, PIENSAS Y SIENTES

 

Esto quiere decir que para ser feliz, hacer realidad tus sueños y salir ahí fuera a comerte el mundo tienes que ser coherente con tus principios, tienes que ser honesta contigo misma y seguir tu verdad.

Esta afirmación que yo hago, tiene cuatro puntos a los cuáles deberás prestarle mucha atención:

  • Lo que haces (acciones)
  • Lo que dices (palabras)
  • Lo que piensas (pensamientos)
  • Lo que sientes (emociones)

Y esto quiere decir que tus acciones, palabras, pensamientos y emociones deberán estar alineados. Es decir, deberán ser una misma cosa e ir en la misma dirección.

Si tus pensamientos van por un lado y tus acciones van por otro, ¿cómo vas a realizar tus sueños?

Si tus palabras van por un lado y tus emociones van por otro, ¿cómo vas a realizar tus sueños?

Si tus acciones van por un lado y tus palabras van por otro, ¿cómo vas a realizar tus sueños?

¡Es totalmente imposible!

¿Por qué? Pues porque te estarías contradiciendo a ti misma.

Te estarías engañando. Tu mensaje no sería consistente. Tus intenciones no serían claras. Tus objetivos no estarían alineados con los deseos de tu alma.

Dicho de otra manera: hay caos interior.

Para poner orden a ese caos interior entre lo que haces, dices, piensas y dices primero debes tener claros cuáles son tus valores y tus objetivos y luego actuar para alcanzarlos con integridad personal.

Esto es, manteniéndote fiel a ellos.

Y para mantenerte fiel a ellos deberás mantener una actitud de autoobservación constante para mantener el foco y la dirección que deseas… ¡con la precisión de un rayo láser!

Para que entiendas mejor como funciona esto de la integridad personal y de que tus acciones estén alineadas en cuanto a lo que haces, dices, sientes y piensas, te voy a poner otro ejemplo.

 

Ejemplo de integridad personal entre lo que haces, dices, sientes y piensas

 

Retomamos nuestro ejemplo anterior. Imaginamos que quieres tomarte un año sabático para irte a viajar, que uno de tus valores fundamentales es la libertad y hemos analizado que hay ciertos hábitos que no te hacían libre precisamente.

 

Lo que haces:

No está alineado y con tus valores. Dices que quieres ser libre y que la libertad es uno de tus valores fundamentales pero tus acciones van en otra dirección porque te mantienes “atada” a un trabajo que no te gusta, trabajas un montón de horas y no te queda tiempo para ti, muchos fines de semana los tienes ocupados, mantienes una relación de muchos años con una persona que ya no amas y eso te hace sentir “vacía” e infeliz, gastas más dinero del que deberías y luego no te queda dinero para viajar y hacer otras cosas que son importantes para ti, etc.

 

Lo que dices:

Tampoco está alineado. Seguramente cuando hablas con tus amigas o familiares dices que: “Me encantaría viajar”, “Para mí la libertad es muy importante”, “Lo más importante en la vida es la libertad”, “Hay que conocerse a una misma”, “No hay que escuchar las opiniones de los demás pero sin dejar que te afecte”, “Tienes que seguir a tu corazón”…

Pero eso que dices, no está alineado con lo que haces.

 

Lo que sientes:

Una vez más, tampoco hay un alineamiento entre lo que sientes, lo que dices y lo que haces.

Sientes que estás muy estresada, que no tienes tiempo para ti, que siempre vas con prisas, no te sientes auto realizada porque no te queda tiempo para hacer cosas que te llenan de verdad, sientes que eres una esclava de tu trabajo, que el sistema te controla y te aborrega, que vives en la rutina para el fin de semana y eso no es lo que quieres para ti, que te gustaría vivir una vida diferente… y eso hace que te sientas triste, frustrada, desanimada, negativa, apática…

Pero estos sentimientos quedan olvidados en ti, porque tus acciones no van dirigidas a satisfacer esos sentimientos.

 

Lo que piensas:

Tus pensamientos tampoco están alineados con tus sentimientos, con tus palabras y acciones.

Piensas, es decir, tienes las creencias de que en verdad la vida es sacrificio, que debes esforzarte para ganar dinero, que ser libre es muy difícil, tú  no puedes ahorrar dinero porque todos los gastos que realizas son necesarios, es difícil reinventarse profesionalmente, más vale “lo malo conocido que lo bueno por conocer”…

Como ves, en el ejemplo hay desorden y caos, y por ello, la persona no es libre ni feliz.

 

Una pequeña guía para que analices lo que haces, dices, sientes y piensas

 

Para ayudarte a que ahora analices tú si vives con coherencia e integridad personal de acuerdo a tus valores aquí te ofrezco algunos EJEMPLOS:

Finalmente…

Ahora de lo que se trata es de que tú analices TÚS acciones, TUS palabras, TUS sentimientos y TUS pensamientos y determines si vives con integridad personal o no.

 

Conclusión

 

Para vivir con integridad personal y siendo fiel a tus valores para hacer realidad tus sueños requiere que mantengas una actitud introspectiva ante la vida. Debes mantenerte en constante reflexión y autoobservación para ir evaluando si avanzas en la dirección que deseas, o por el contrario, te estás alejando de tu camino.

Es muy importante que reordenes tus ideas. Debes priorizar qué quieres y qué no quieres. Qué es importante para ti y qué no lo es, y una vez lo tengas claro, diseñar un plan de acción que te lleve a lograr tus objetivos.

Comerse el mundo no debería ser un concepto filosófico o una idea muy bonita que vuela por tu cabeza. Debería ser la materialización de tus ideas en un plano real. Es decir, comerse el mundo requiere de hacer cambios y pasar a la acción.

¡Ah! Y mucha humildad para aceptar tus defectos y errores y abandonar tu ego.

Para hacer realidad tus sueños, debes dejar de marear la perdiz y de perderte en el mundo de tu mente (con todas sus excusas, miedos y justificaciones) para actuar llevando a cabo pequeños cambios que te acerquen hacia el objetivo que persigues. ¡No hay otra alternativa!

¡Deseo de todo corazón que este año 2017 sea tu año!

Yo seguiré caminando a tu lado, bien cerquita, animándote a ello e inspirándote siempre que tú así lo desees.

¡Un fuerte abrazo de todo corazón!

¡Feliz año, feliz vida y felices sueños hechos realidad!

 

¿Te ha servido o inspirado en algo?

 

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Mil gracias por COMPARTIR LIBERTAD!- Cintia's Love in Action

 

Cuéntame…

 

¿Crees que eres fiel a tus valores y vives con integridad personal?

¿Cómo consideras que podría cambiar tu vida si fueras más coherente entre lo que haces, dices, piensas y sientes?

¿Cuál es el valor más importante que te gustaría trabajar en 2017?

 

Me encantará verte en los comentarios (¡¡un poquito más abajo!! 🙂 )

Cintia

Mi misión es ayudarte a despertar espiritualmente y hacer un cambio de vida, para que alcances la felicidad, libertad y paz supremas encontrándote a ti misma durante un año sabático, o sin él. Te ayudaré a que realices tu propósito de vida ¡y te conviertas en la persona que has venido a ser!

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