Esta trilogía pretende acercaros la experiencia de la meditación y la vida cotidiana en un centro de meditación.

En mi caso, tuve la gran suerte de estar casi un mes y medio en Nilambe, uno de los centros de meditación más conocidos de Sri Lanka, y la experiencia fue tan intensa y profunda, que no te lo podía contar todo en solo un post. Por eso lo dividí en tres partes.

En la primera parte comparto contigo muchas de mis reflexiones y aprendizajes que hice durante mi estancia.

En la segunda parte comparto contigo más de esas reflexiones vinculadas a las tareas cotidianas del día a día: comer, caminar, lavarse los dientes… ¡una auténtica revolución en mi vida!

Y en esta última parte te hablo más detenidamente del profundo sentimiento de gratitud que me acompañó durante todo el tiempo y algunos “insights” o comprensiones profundas que realicé durante los ratos de meditación.

Te invito a que hagas un paseo por mi vida slow

 

Experiencia de la gratitud

 

Una de los sentimientos que más se repitió durante toda mi estancia fue el sentimiento de GRATITUD.

Ese casi mes y medio inmersa las 24 horas del día en la plena conciencia, hizo que me sintiera increíblemente afortunada de estar allí. Tan sólo sabía dar gracias, gracias y gracias.

Más reflexiones anotadas en mi diario….

Disfrutar de los sentidos es un regalo divino.

Tenemos suerte de tener éste cuerpo que nos permite experimentar y apreciar nuevos sabores, nuevos olores, ver nuevas cosas con nuestros ojos… pero podríamos no tenerlos.

Todo de lo que disfrutamos en la vida, hay alguien en otro lugar, puede que muy cerca nuestro, que no puede disfrutarlo igual que tú.

Puede que tú estés comiendo un delicioso plato de comida, y alguien a tu lado esté mendigando porque no tiene para comer. Puede que tú estés disfrutando de un maravilloso atardecer o un agradable paseo por la montaña y alguien, muy cerca de ti, esté enfermo en una cama de hospital.

Si algo estoy haciendo cada uno de los momentos y segundos desde que me cogí la excedencia, dejé “mi vida cotidiana” y me lancé a la aventura de vivir es DAR GRACIAS.

Aquí en Nilambe estoy fuertemente implicada en mi proceso espiritual las 24 horas del día.

Este lugar me ayuda a estar presente todo el día, a apreciar cada pequeña cosa, a disfrutar de cada pequeño animal que se cruza en mi camino, persona, circunstancia o emoción… y como os decía EMPECÉ A DAR GRACIAS POR TODO. Absolutamente por todo. ¡Hasta por el aire que respiro!

 Por el sol que me ilumina cada día, me calienta y me ayuda a pasar ratos tan agradables en el jardín.

  • Por la lluvia que cae y refresca mi cara… por traerme esa sensación de frescura y pureza en el ambiente.
  • Por el agua tan limpia y pura de las montañas que bebo e hidrata mi cuerpo.
  • Por la comida que como y nutre todos mis cuerpos… mi cuerpo físico, emocional, mental y espiritual.
  • Por el aire limpio y puro que respiro de estas montañas tan maravillosas.
  • Por la cama donde duermo, que me permite tener un sueño profundo, descansar mi cuerpo, integrar aprendizajes y prepararme para el día siguiente.
  • Por la gente que camina a mi alrededor y me regala sonrisas.
  • Por los ojos que tengo y me permiten observar tanta belleza.
  • Por los pies que tengo que me permiten caminar, conocer lugares nuevos, conocerme a mí misma, volar…
  • Por la boca que tengo y me permite apreciar los sabores, por los dientes que me permiten morder las comidas, por el cuerpo que me permite digerir esos alimentos…
  • Por la Tierra que me ha creado y me ofrece un hogar, un lugar donde disfrutar de sus maravillas.
  • Por todos los órganos, células, átomos, huesos y elementos de mi cuerpo que me permiten estar viva y vivir experimentar mi paso por la Tierra.
  • ¡Por esos padres tan fantásticos que tengo y me dieron la vida!
  • Por todos esos amigos, familiares y gente de mi alrededor que me quiere y me nutre emocionalmente, y me hacen sentir amada y feliz…
  • Por la persona que creó éste maravilloso centro llamado Nilambe, que hoy me permite estar aquí viviendo la experiencia de la meditación y la presencia, mientras me conozco a mí misma y transformo mi vida…
Gratitud

Gratitud ante la vida

¡Tengo clarísimo que la gratitud transforma nuestra vida y nuestra realidad!

Lo que damos, nos vuelve a nosotros multiplicado por mil.

Da, y recibirás. Se generoso y recibirás generosidad. Regala amor, y te amarán. Se agradecido… ¡y la vida te sonreirá infinitamente!

La gratitud me ayuda a sentir alegría. Me recuerda cuán viva estoy y me permite seguir disfrutando de los pequeños regalos que la vida me ofrece. Cuanta más gratitud siento, más se expande mi amor… ¡es increíble!

 

La meditación

 

Y como no, la meditación es el eje principal de Nilambe. El vehículo que nos permite llegar a todos esos lugares, experiencias y sensaciones.

La práctica que nos ayuda a vivir la plena conciencia y nos permite conocer mejor el funcionamiento de nuestra mente para aprender a dominarla a ella y a nuestros pensamientos, dejando de ser víctimas de una mente loca, confusa y distraída… que tan solo nos trae SUFRIMIENTO (estrés, ansiedad, avarícia, miedo, rabia, frustración…)

Para mí, la experiencia de la meditación ha sido muy intensa a lo largo de mi vida por todos los regalos, aprendizajes y experiencias que me ha ido trayendo a lo largo de todos éstos años de práctica, pero sin duda alguna mi estancia en Nilambe está marcado un antes y un después.

¿Por qué? Pues porque nunca antes había estado viviendo en un lugar por largo tiempo meditando tantas horas al día.

Cosas nuevas empiezan a suceder en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en nuestras emociones… grandes cambios empiezan a aparecer en nuestro camino espiritual… a veces son cambios muy rápidos… a veces son lentos… pero siempre hay cambios.

Meditando empiezas a ver la realidad tal cual es, empiezas a darte cuenta que todo lo que tu creías que era, NO ES REAL.

El mundo que tú crees que es, es una ilusión.

Lo que tú crees que eres, es una ilusión.

La vida que tú crees que es, es una ilusión.

Todo empieza a desmontarse como un castillo de naipes y empiezas a percibir la realidad tal cual es, desidentíficándote con tu propio cuerpo y con el mundo que te rodea, dándote cuenta que esto que tú crees que eres, en realidad no existe.

Meditar es el arte de aprender a vivir.

Y aprendiendo a vivir uno renace, se rejuvenece, convierte su vida en algo mucho más liviano: aceptando que las cosas están bien tal como son, sin luchar por como nosotros consideramos que deberían ser.

 

Escrito nacido espontáneamente durante una meditación

 

Cerraré éste relato sobre mi experiencia en Nilambe compartiendo con vosotros un escrito que escribí durante aquél reitro en Nilambe, el cuál compartí con mis compañeros, y muchas de las personas me dijeron que les había tocado el corazón.

 

Escrito en Nilambe (Sri Lanka), el día 8 de abril de 2015

 Hoy, meditando, he tenido una gran comprensión acerca de lo que es la meditación.

 La he titulado:

  

ACTO DE AMOR

Meditación es un acto de amor, y fe. Para mí, meditar es un acto divino, sagrado, un momento puro donde ofrezco mi alma a la eternidad.

Cuando voy a meditar hago una reverencia ante mi misma y ante Buda por la meditación que voy a realizar y las bendici

Antes de empezar la meditación sonrío, porque sonreír es abrir el corazón al momento presente, es abrirme a la experiencia de la meditación, es dejar que penetre en mí y llegue hasta la última de mis células.

Sonriendo estoy siendo amorosa y compasiva con mi propio cuerpo y mi propio proceso. Le hablo a mi cuerpo amorosamente y le digo que lo está haciendo muy bien, que siga así.

Sonriendo dejo penetrar el amor y también me ayuda a relajar el cuerpo y las tensiones, lo que me permite meditar mejor, en una postura más cómoda, con un cuerpo más blando.

Sonreír durante la meditación es dejar que salga todo el amor que hay en mí y dejar que penetre en mi todo el amor disponible en Buda, en los demás, en la existencia…

Cuando acabo la meditación vuelvo a sonreír y vuelvo a hacer una reverencia con suma gratitud por todo lo que ésta meditación ha aportado a mi Ser.

Cada meditación es un acto de rendición, nuestra alma muere y renace con cada nueva comprensión que tenemos. No somos los mismos que éramos hace una hora o media hora, porque ahora hay una nueva Verdad en nosotros. Un nuevo ser ha nacido en nosotros, con una nueva comprensión, más luz, coraje y confianza en nuestro camino ante cada pequeña transformación que hacemos.

También me sale del alma hacer una reverencia a mi profesor, como agradecimiento por su entrega, por su guía, por su dulce acompañamiento en mi camino hacia el despertar.

Meditación es comprensión. Meditación es amor. Meditación es sentir el abrazo de la vida con el corazón abierto. Meditación es muerte y renacimiento. Meditación es volver a la vida, transformando tu código genético y tu ADN.

Meditación es escuchar tu corazón y tu guía divino, ese que te habla y te susurra al oído en silencio. Meditación es dar gracias a todas tus experiencias pasadas por haberte traído hasta aquí.

Meditación es dar gracias a tus ancestros por el legado, la herencia y la sabiduría que te han dejado, es dar gracias al Sol por salir un día más y a la brisa por acariciar tu pelo un día más.

Meditar es sentir que perteneces a la Tierra, que ella es tu madre y la resta de seres vivos son tus hermanos. Meditar es crear un mundo mejor para las próximas generaciones y dejar un mundo más consciente y sano del que nosotros estamos dejando.

Meditación es sentir la propia divinidad en tu piel. Sentir que tú también eres un Dios Creador porque tienes el poder de crear tu propia vida y crear vida a tu alrededor: transformando tu mente, transformando tus emociones, desarrollando tus poderes psíquicos, creyendo que la magia está disponible para ti aquí y ahora.

Meditación es arte.

Meditación es sanación.

Meditación es Eternidad vivida en tu propio cuerpo cuando vas dejando atrás capas de dolor y sufrimiento y te vas abriendo a la experiencia de la comprensión desde un nivel más elevado de conciencia.

Bendiciones para todos vosotros, mis hermanos… y feliz viaje espiritual.

Hoy sé que la meditación y yo somos compañeras de camino.

Yo no puedo existir sin ella, porque ella me ayuda a dar luz a mi vida y expandir mi amor cada día más.

Las experiencias que nos tocan el corazón son las que más nos marcan y es difícil que Nilambe no te marque. Yo sé que un gran rinconcito de mi corazón amará siempre este lugar.

¡Gracias Nilambe!

Meditando-Cintia's Love in Action

Meditando ante el bello paisaje

Mis deseos para ti

 

Si no lo has probado nunca todavía, me encantaría que pudieras sumergirte en la práctica de la meditación y el mindfullness (ni que fuera sólo por un día…)

A menudo todos acabamos quejándonos de las mismas cosas: que si estamos cansados, que si vamos a mil por hora, que si la mente no para ni un minuto, que si el estrés, que nuestros trabajos nos absorben toda nuestra energía…

Pero a la hora de la verdad muchos no hacen NADA.  Siguen su rutina y siguen machacándose sin hacer cambios verdaderos.

Tal vez irás al gimnasio “para despejarte”, o tal vez irás de vez en cuando a pasear a la playa tu sola o a darte un masaje.

¿Pero sabes que te digo? ESO NO ES SUFICIENTE.

Todo eso te relaja, pero no transforma tu mente y tus pensamientos.

La meditación, además de esa gran transformación interior… tiene mil beneficios más a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

Por ello, yo considero que la meditación no debería ser una elección personal sino casi una obligación para todos.

No solo saldrías beneficiado tú, sino también todas las personas que viven a tu alrededor (tu pareja, tus hijos, tus amigos…), ¡y todo el planeta! (Sí, has oído bien… todo el planeta 😉 porque serías un “emisor de alta vibración energética” en vez de un emisor de energía negativa o energía “mediocre”).

Si todo el mundo meditara, aprendiera a controlar todo ese flujo de pensamientos constantes, aprendiera a gestionar sus emociones, viviera con el corazón abierto, desarrollara más compasión por todo y por todos y viviera con más presencia…¡viviríamos en un mundo completamente diferente!

Pero lo más importante, DEJARÍAS DE SUFRIR.

No digas que no: sufres. Y sufres mucho. Sufres cuando enfermas, sufres cuando un ser querido muere, sufres cuando oyes una noticia por la TV que te genera preocupación, sufres cuando piensas en el futuro, sufres si ves que se te acaba el dinero, sufres cuando las cosas no son como te gustaría, cuando alguien te juzga, cuando tu pareja actúa de una manera diferente a la que tu esperas… ¡Bienvenido al mundo del sufrimiento!

Por todo esto, es tan importante meditar. Para darnos cuenta que cambiando nuestros pensamientos, modo de entender la vida y desidentificándonos con el “YO”, podemos alcanzar la libertad.

Por si te interesa saber más del tema, aquí te dejo una entrevista muy interesante que me hizo Edu de Ruta Kaizen, donde me hace unas preguntas muy interesante sobre todo este tema de la meditación, beneficios en la vida cotidiana, como me ha cambiado la vida la meditación… ¡y mucho más!

Feliz camino hacia tu mejor versión,

Mis mejores deseos para ti en un reto de vida tan apasionante.

 

Cintia

 

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Ahora dime tu…

 

¿Alguna vez te has planteado de empezar a meditar?

¿Cuál es el momento de tu vida en el cuál has sentido mayor gratitud?

¿Crees que la meditación podría ayudarte a transformar tu vida?

 

Me encantará verte en los comentarios (¡¡un poquito más abajo!! 🙂 )

 

Cintia

Mi misión es ayudarte a despertar espiritualmente y hacer un cambio de vida, para que alcances la felicidad, libertad y paz supremas encontrándote a ti misma durante un año sabático, o sin él. Te ayudaré a que realices tu propósito de vida ¡y te conviertas en la persona que has venido a ser!

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