Los inicios de una recién llegada al planeta Tierra

Para entender el porqué de éste blog probablemente tendríamos que remontarnos al día de mi nacimiento.

Aún no he ido nunca a que nadie me lea mi carta astral, pero por los muchos pasos que he dado ya en la vida, las muchas personas que he conocido y lo que he logrado descubrir de mí misma, se con toda certeza, que vine a hacer algo a éste mundo. Que vine a realizar una misión, vamos. Eso lo tuve claro siempre, ya desde muy pequeña.

Ese 23 de julio de 1981 nació una niña muy morena y de ojos muy vivos que venía a cuestionarse muchas cosas y a romper muchos esquemas. Siempre fui diferente, siendo al mismo tiempo una persona de lo más normal y campechana. Pero no, nunca encajé dentro del sistema (básicamente, ¡porque nunca acabé de entenderlo!)

Llegué al mundo con la fuerza de la Tierra, pues mi nombre lo eligieron mis padres gracias a una serie estadounidense muy famosa en los años 70, Raíces. La serie relata la historia de unos esclavos negros de procedencia africana, pero mi nombre encarna concretamente el papel de la abuela Cintia, una mujer con mucha fuerza y coraje.

La historia de mi nombre, la llevo grabada a fuego. Con él recobro plenamente la fuerza de la Tierra y la fuerza de la mujer que soy, pero en éste caso, para abolir la esclavitud no sólo mía, sino de la sociedad y del mundo.

Aún así, mi infancia y adolescencia no fueron fáciles a la hora de encontrar mi lugar en el mundo. Tuve que llorar mucho para no aceptar chantajes para que fumara tabaco y porros en el instituto y tuve que darme muchos palos por no ser tan “guai” como eran otros.

Con 16 años prefería colaborar como voluntaria de la Cruz Roja en vez de hacer otras actividades que la gente de mi edad hacía.

Recuerdo especialmente los viernes por la tarde, que yo me iba a pasear una señora que tenía las piernas amputadas e iba en silla de ruedas, mientras veía que muchos grupos de jóvenes bajaban para el metro para ir a la disco. Allí aún no entendía qué tenía de divertido todo aquello de ir a “ponerse hasta el culo de cerveza” 🙂

Desde niña, siempre me rebelaba ante las injusticias y siempre fui como la “Robin Hood de los pobres” (en eso he salido a mi padre), ayudando siempre a los más débiles y a quién más lo necesitaba.

Siempre fui hiper-sensible y de lágrima fácil, y me dolía en mi propia piel ver cosas que mi mente no podía entender: guerras, pobreza, violencia, maltrato, agresiones a animales y al medio ambiente…

Todo mi afán, desde siempre, fue ser feliz y ayudar a ser felices a los demás.

Y lo hacía de la manera más natural y espontánea que me salía: regalando amor a todo el mundo que me rodeaba. Sonriendo, abrazando, compartiendo, ayudando.

Pese a todo, a lo largo de mi vida tuve que pasar por toda una serie de obstáculos (como todo el mundo), que fueron las pruebas que tuve que ir sorteando hasta llegar aquí, con más luz, más claridad en mis ideas y más integridad que nunca.

 

Mi pasado inmediato: los inicios de mi liberación

El capítulo de la historia de mi muerte y renacimiento me lo salto. Si queréis saber mejor qué pasó, cómo se desmontó el castillo de naipes en mi vida y como resurgí de mis cenizas, podéis leer éste post: Como me transformé mi vida. Parte I: Mi historia.

Nos trasladamos al momento en que inicié mi año (o vida) sabática. En aquél entonces estaba en Sri Lanka, lugar donde inicié mi viaje y donde pasé 3 increíbles meses viajando sola.

Ya podéis imaginar la magnitud de la experiencia. Literalmente sentí como si se produjese ése momento que aparece en las películas en las cuáles alguien ha estado preso durante muchos años y finalmente la puerta se abre y un nuevo mundo brilla para ti.

Desde que me fui de viaje el día 1 de febrero y aterricé allí, todo lo que me sucedió lo podría resumir en una palabra: mágico. Ahí fue el inicio de mi libertad (in-condicional), al menos, tal como entiendo la libertad ahora (¡nada que ver a cómo la entendía antes, cuando aún vivía demasiado adaptada al sistema!)

Toda esa creatividad que tenía tan olvidada y castrada (por falta de tiempo y de energía intentando subsistir, perdiendo mi salud de tanto trabajar) empezó a emanar como un manantial sin fin.

El colofón fue cuando me trasladé al centro de meditación Nilambe, a hacer un retiro de meditación durante más de un mes.

Meditando cada día durante horas, viviendo en un lugar de silencio en medio del bosque, rodeada de naturaleza y sintiéndome súper conectada a mí misma, sentí como mi mente se iba purificando y elevando. Atrás quedaban emociones y sentimientos antiguos de lo que había sido mi vida hasta ese momento.

Hice un reset total y me instalé de lleno en el momento presente. Me convertí una con la naturaleza, me fundí entre los árboles y el canto de los pájaros, empecé a contemplar el vuelo de las mariposas, a oír el sonido del viento con más detenimiento que nunca, a degustar el delicioso sabor de las comidas como nunca antes lo había hecho.

Aquellos fueron días de un gran renacimiento interior.

Empezaron a invadirme la mente mil ideas (inspiraciones divinas, les llamo yo) pues eran pensamientos de muy elevada frecuencia relacionados con sentimientos de libertad, compasión, amor, fraternidad, gratitud, tolerancia, belleza, pureza, honestidad y entrega.

Éstos pensamientos los he tenido siempre, ¿eh? No es que aparecieran ahora, sólo que en Sri Lanka, en el momento en que salí de la jaula de la sociedad, fue como el descorche de la botella de champán que dio vía libre a todas mis ideas y proyectos que durante tantos años había ido acumulando.

Aquellos fueron días (¡y siguen siendo muchos meses después!) de sentir que me transformaba por momentos.

Sentía tanta libertad, entendí tanto como funciona la vida y cómo nosotros nos la complicamos solitos, entendí tanto cuán inconsciente había sido trabajando toda aquella burrada de horas en la escuela, entendí tanto como la sociedad nos castra, nos reprime, nos infunde miedo para que no vivamos nuestras vidas… que sentí un enorme deseo de compartir mi experiencia con todo el mundo. (¡Más que un deseo, era un gran LLAMADA!)

No dejaba de pensar en: ¿Cómo puedo ayudar a la gente a ser más libre? ¿Cómo puedo transmitir a la gente la fuerza y el coraje para que tomen decisiones y se liberen del lastre de la sociedad? ¿Cómo puedo ayudar a otros a ser más felices y sentirse más realizados en sus vidas, dejando de seguir lo que hace la mayoría?

En un principio todos esos pensamientos, ideas y reflexiones que yo llamo “Mi Verdad”, lo iba compartiendo en las redes sociales (Facebook básicamente) y en mi blog “Mi esencia espiritual junto a ti” (el antiguo, el de blogger! 🙂 )

Y por supuesto, mi libreta iba loca, conmigo siempre a cada paso que daba, inmortalizando mis inspiraciones.

Lo que sentía era tan fuerte que mi alma necesitaba expresarlo fuera como fuera. Éstas son algunas de las bellas inspiraciones que me iban llegando…

 

Inspiraciones del alma

Pensé que mi viaje debía ser un regalo para todo el mundo, no sólo para mí. Decidí que el regalo de mi existencia debía ser ofrecido a la Humanidad. Soy un alma al servicio del mundo.

Somos un regalo que ofrecer al mundo. Somos un dulce fruto que contiene semillas, Cálidas almas que venimos a algo más que esto. Venimos a mejorarnos, y en nuestra mejora diaria, ayudamos a mejorar el mundo.

 Hoy me viene a la mente muy intensamente la palabra “RENDICIÓN”. Rendición ante la vida.

A lo largo de mi vida he tenido que superar  largas pruebas, he sufrido, he llorado, me he tropezado, he luchado, he perdido y he ganado. Pero hoy mi camino brilla con una nueva luz. Hoy mi camino es guiado por mi corazón que pisa a paso firme, decidido, hacia algún lugar imprevisible aún, previsiblemente mágico.

 

¿Cómo vas a ser único si te limitas a seguir a otros, reproducir modelos y no cuestionarte el sistema que habita a tu alrededor?

¿Cómo vas a crearte a ti mismo si sigues el camino que otros han creado para ti?

¡Sé auténtico!

 

Hay días en los que tocada por la magia de la presencia, conecto con el sentido de mi existencia y de repente, como en una bocanada de aire, empiezo a entender muchos “porqués”.

Nada es por casualidad. No llegué aquí por azar, sino cumpliendo una misión, aún por desarrollar.

¿Cómo puede ser que vivamos a menudo tan dormidos, tan desconectados de nosotros mismos?

¿Cómo puede ser que la vida se nos escape, viviendo una vida autómata que se preocupa por asuntos banales, olvidándonos de lo esencial?

¿Cómo podemos alejarnos tanto de nosotros mismos, como para vivir vidas ajenas a la nuestra siguiendo los “estándares” de la sociedad?

Hoy celebro el latido de mi existencia, hoy doy gracias a éste maravilloso sol que me calienta, ésta brisa que me acaricia la cara, ésta naturaleza que me rodea y alimenta mi alma… y sobretodo a éste corazón que me permite amar toda existencia, más allá de los mares… más allá de de mi.

Os deseo a todos una plena y feliz existencia desde Adam’s Pick, Sri Lanka

 

La misión de mi vida se me revela entre silencios,

sentires y llamadas a despertar.

Mi “yo” murió algún día y sigue muriendo

cada día un poco más

abandonando capas y rastros de mi

que ya no dan respuesta a mi existencia.

En mis silencios trasciendo el mundo de la ilusión

y traspaso capas de realidad, tocando una nueva verdad

alojada por eones en mi corazón.

La que soy es la que vine a ser,

alguien mucho más que un cuerpo,

algo mucho más que un alma.

Vine a habitar la Tierra que me creó,

vine a amar la naturaleza que me atraviesa,

vine a honrar la Creación que vive en mi.

Bendecida por las estrellas

y amada por el Cielo y la Tierra

me abro a un nuevo lenguaje,

interpretando las señales que me guían,

rindiéndome a la misión de transformarme

para crear algo mucho mejor:

un mundo puro, pleno y sagrado,

un mundo eterno y rebosante de Amor.

 

Cuando tienes tus propias ideas y te comprometes a muerte con ellas, dejas de ser un sometido para convertirte en un rebelde, en un defensor y ejecutor de las tuyas propias. Dejas de seguir a otros para defender tu Verdad, esa que te atraviesa, esa que gobierna tu vida.

 

La semilla del blog ya fue plantada

Después de esos increíbles 3 meses de gran inspiración (y nuevas semillas plantadas) en Sri Lanka seguí viajando por Asia.

Paralelamente empecé a hacer life coaching para ayudar a las personas que lo desearan a transformar sus vidas, al igual que yo había transformado la mía. Me di cuenta que verdaderamente podía ayudar mucho a otros con mi experiencia y esas primeras personas que contactaron conmigo me dieron mucha fuerza para creer en mí y sentir el “¡SI, PUEDO!”.

Yo seguía muy activa en las redes sociales y mi antiguo blog. Cada vez  más gente me iba escribiendo interesándose por mi proyecto, porque leían mis publicaciones y decían sentirse fascinados con mi mensaje. Empecé a sentir que eso de ir teniendo cada vez más followers no era tan difícil y sentí que había emisor, mensaje y receptor… ¡qué fantástico!  Los que me leían al otro lado de la pantalla (amigos, conocidos, anónimos… (¡como tú!) me daban muchísima fuerza día a día.

Pero poco a poco, empecé a sentir que eso “se me quedaba pequeño”. Necesitaba crear algo más grande. Mi ilusión era llegar llegar a más gente, buscar una manera mejor para que mis ideas pudieran cruzar el charco y expandirlas a los cuatro vientos.

Vi claro que tenía que crear un nuevo blog que recogiera mejor mis ideas, objetivos y filosofía de vida.

Quería ayudar, pero ¿ayudar cómo? Ayudar a ser felices a los demás, encontrarse a sí mismos, sentirse realizados… todo eso son “palabrejas” que suenan muy bien pero eran demasiado abstractas.

Tenía que ofrecer algo más concreto, algo más único, útil y valioso ¿qué era eso que sólo yo podía ofrecer de acuerdo a mi experiencia? ¿Qué era lo que más me había marcado y ahora podía ofrecer a otros?

Lo ví clarísimo. ¡Quería ayudar a otros a cogerse un año sabático! Ayudarles a ser libres de sus trabajos, creencias erróneas, falta de libertad y esclavitud consentida. Ayudarles a volar y hacer realidad sus sueños (¡No sabéis la de gente que me ha dicho durante todo éste tiempo que qué valiente soy por haber sido capaz de dar el paso!) Eso me hacía pensar que ellos necesitaban ayuda para ser valientes también.

Me puse manos a la obra. Me sumergí en el mundo de WordPress (un mundo totalmente nuevo y desconocido para mí que ha requerido que implique muchas horas de trabajo y formación. Éste punto tal vez se merezca otro post ¡porque el asunto tiene tela! 🙂 ). Pero gracias a ello, día a día veía que se iban materializando mis sueños también.

Por aquel entonces estaba en Tailandia, en una bella y tranquila ciudad del norte: Chiang Mai, y más que viajar y “turistear” ya estaba viviendo en Asia, disfrutando de la vida cotidiana, haciendo vida “normal” mientras trabajaba en éste apasionante proyecto.

Así fue como fue cobrando vida éste blog que hoy estreno: Cintia’s Love in Action.

Un blog que pretende expandir todo el amor que llevo dentro y que no es para mí, es un regalo para el mundo (de ahí el nombre… ¡mi amor en acción!)

¡Así llegamos al día de hoy amigos! Para mí el día 16 de diciembre de 2015 es un día de celebración y un día que marcará un antes y un después en mi vida.

Estoy muy feliz de estar aquí (con tu presencia, que para mí tiene un valor incalculable) ¡y me siento super ilusionada con lo que está por llegar!

 

Deseo de todo corazón…

  • Que caminemos juntos de la mano en ésta nueva etapa.
  • Que podamos compartir muchas experiencias y aprender juntos en éste apasionante viaje por la VIDA.
  • Que nos mantengamos en contacto, de una manera u otra.
  • Que sigas visitando mi blog, ¡y escuchar tus comentarios! Adelante… ¡no seas tímido!
  • Que te subscribas a mi newsletter si quieres tenerme aún más cerca (y recibir noticias, informaciones, secretos, cotilleos, y consejos Top 10) que no recibirán los no subscriptores… (Ser VIP tiene ventajas, siempre!)

Puedes subscribirte en éste enlace!

 

Sin más, infinitas gracias por estar aquí.

¡Te mando un fuerte abrazo con todo mi cariño!

Cintia

 

Cuéntame…

¿Qué te ha parecido el proceso de cómo encontré mi misión?

¿Tu ya has encontrado tu propósito de vida?

¿Qué te está alejando de él?

 

¡Nos vemos en los comentarios! 😉

Cintia

Mi misión es ayudarte a hacer un cambio de vida, reinventándote personal y profesionalmente durante un año sabático mientras te acompaño en tu proceso de desarrollo personal y crecimiento espiritual.

¡No te vayas sin mi regalo! Descárgate mi GUÍA GRATIS: "Los 7 errores de novata que debes evitar al planificar el mejor año de tu vida".

 
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