¿Ya te has dado cuenta de que el miedo a tomar decisiones está frenando tu vida?

¡Apuesto a que sí!

Cuando te agotas de pensarlo, porque pensar en eso agota mucho, disfrazas ese miedo de crisis existencial:

“Estoy perdida”

“No sé qué hacer”

“¿Cómo puedo saber cuál es la decisión correcta?”

Y te quedas mucho más tranquila pensando que lo que te pasa es que no sabes para dónde tirar.

Es más cómodo pensar que estás indecisa, que pensar que sabes lo que quieres pero estás cagada de miedo para tomar esa decisión.

Piensas que, algún día, por obra y gracia del Espíritu Santo, llegará una paloma blanca con un pergamino para ti donde pondrá qué es lo que tienes que hacer exactamente.

Así que nada oye, a esperar a la paloma tranquilita en tu casa.

Pero en el fondo de ti, y no tan en el fondo, sabes muy bien cuál es el camino que tienes que escoger.

¡No necesitas ninguna paloma!

¡Sabes perfectamente cuál es el camino que te dará más felicidad!

¡Sabes cuál es el camino más molón, más divertido, más enriquecedor!

Entonces… ¿por qué no coges ese camino?

Vamos a averiguarlo…

 

El miedo a tomar decisiones es un miedo irracional con múltiples disfraces

 

El miedo es una de las emociones básicas del ser humano, desde el principio de la humanidad, que sirve para protegerte de los peligros y garantizar tu supervivencia.

Sin embargo, existen miedos reales y miedos irreales y es muy importante que sepas diferenciarlos para que tu vida sea como tú quieres que sea.

A veces pensamos que el miedo es un fantasma que nos va a comer, pero no es real…

Un miedo real podría ser el que sentirías si vas caminando por la calle y un coche viene muy deprisa hacia ti.

¡Puede atropellarte y matarte! Es normal que sientas miedo.

El problema viene cuando consideras miedos reales a esos miedos irracionales, como el miedo a tomar decisiones.

Sí, el miedo a tomar decisiones es un miedo irreal, inventado, que te has sacado de la manga.

¿Decidir entre un trabajo u otro pone en peligro tu vida?

¿Dar un paso adelante para acabar con una relación tóxica pone en peligro tu supervivencia?

¿Decidirte por fin a hacer algo por tu desarrollo personal puede matarte?

 

Cómo funciona el miedo en tu cerebro

 

El miedo surge de una reacción de tu sistema neuronal en su conjunto, donde están muy implicados la amígdala y la corteza prefrontal.

Lo tienes todo perfectamente explicadito aquí.

El mecanismo que da lugar al miedo, está localizado en el cerebro, concretamente en el cerebro reptiliano y en el sistema límbico.

El cerebro reptiliano es el encargado de regular las acciones que tienen que ver con tu supervivencia, como comer y respirar.

El sistema límbico es el encargado de regular las emociones y, en general, todas las funciones de conservación del ser humano.

Normalmente, el miedo es una reacción rápida y automática del organismo ante un estímulo amenazante.

Pero ¿podrías considerar un estímulo amenazante el hecho de tener que tomar una decisión?

Definitivamente no.

Entonces, ¿por qué te da miedo tomar decisiones?

Ese miedo a tomar decisiones es un miedo adquirido.

El miedo en general, se activa cuando sientes una amenaza ante ti.

En ese caso, podríamos decir que tomar una decisión u otra te da miedo en función de con qué relacionas esas decisiones, no porque sea un estímulo amenazante en realidad.

Te pongo un ejemplo:

Quieres dejar tu trabajo y tomarte un año sabático para reconducir tu vida.

Dejar el trabajo y tomarte un tiempo de descanso no te da ningún miedo.

¡Te encanta la idea!

Lo que te da miedo es pensar que después:

  • No volverás a encontrar trabajo nunca más
  • Tendrás que vivir debajo de un puente
  • Como serás una marginada nadie te querrá
  • Y acabarás sola vagando por las calles sin rumbo

Por lo tanto, el miedo a tomar decisiones es consecuencia:

  • De una falta de autoestima
  • En definitiva, de una falta de confianza en ti misma y en tus posibilidades

Pero no de un peligro verdadero que pueda acabar con tu existencia.

Y cada vez que haces caso a uno de esos miedos irracionales, como el miedo a tomar decisiones, tu autoestima decae un poco más.

Y más, y más, y más…

Porque cada vez que no tomas una decisión que estás deseando tomar, te machacas internamente por no haber sido lo suficientemente valiente.

Hasta que, poco a poco, pierdes la capacidad de tomar decisiones que podrían suponer una mejora absoluta en tu vida.

 

Los diferentes disfraces del miedo a tomar decisiones

 

Tú dirás lo que quieras pero NO te da miedo tomar esa decisión de cambiar tu vida para pasar a otro nivel.

¡Eso no te da ningún miedo!

Lo que te da miedo de verdad son los diferentes disfraces que le pones al miedo a tomar decisiones.

¿Que a qué disfraces me refiero?

Pues me refiero a que tu miedo a tomar decisiones suele ser otras cosas como por ejemplo:

Miedo a que a las personas que te rodean no les guste la decisión que quieres tomar.

Miedo a que te tomen por loca, por tonta, a que no te apoyen y dejen de quererte.

Lo más seguro es que eso no ocurra pero, si ocurriese, te voy a contar la manera para hacer frente a esa situación más adelante.

Tú sigue leyendo 😉

 

  • Miedo al fracaso:

El miedo al fracaso implica que te da pavor pensar que si por fin te decides a dar el paso, las cosas no salgan como tú querías que saliesen.

Si eso pasa, te lo tomas como un fracaso, pero también te contaré la manera de que no te sientas una fracasada si las cosas no salen como deseas.

 

  • Miedo a la incertidumbre

Y también tienes miedo a la incertidumbre, porque la decisión que tienes que tomar conlleva un proceso que en realidad no sabes con exactitud dónde te puede llevar.

¿Pero es que alguna vez en tu vida sabes lo que va a pasar con total exactitud?

¡Never!

La incertidumbre es inherente al ser humano, así que te va a acompañar siempre.

¿Quieres perder ese miedo a la incertidumbre?

¡Perfecto! Porque también te lo voy a contar enseguida.

 

Lo primero que hay que hacer para superar el miedo a tomar decisiones

 

Está claro que el miedo es una ventaja evolutiva.

Si como especie no hubiésemos tenido miedo, probablemente ya nos habríamos extinguido.

Pero hoy en día, que ningún oso te va a sorprender en plena calle para arrancarte la cabeza, inventarte miedos solo sirve para bloquearte y paralizarte.

Cuando tienes miedo a tomar decisiones tu cuerpo se queda paralizado

Por ello, lo primero que tienes que hacer para superar el miedo a tomar decisiones es aceptar que ese miedo existe.

¡Acepta que tienes miedo!

Deja de mentirte diciéndote a ti misma que no sabes lo que hacer, y acepta que tienes miedo a tomar esa decisión porque no puedes asegurar lo que vaya a pasar después.

 

Si no te gusta donde estás, muévete, ¡no eres un árbol!

 

Sabiendo que el miedo a tomar decisiones es un miedo irracional, ¿por qué sigues dándole importancia?

¿Por qué sigues estancada sin dar un paso al frente?

¿Por qué sigues diciéndote a ti misma que no sabes lo que tienes que hacer?

Muy sencillo:

¡Estás cómoda!

Jodida pero cómoda 😉

  • No estás donde quieres estar ni muchísimo menos
  • Rara vez te sientes bien contigo misma al 100%
  • Te lamentas continuamente de tu situación

¡Pero estás cómoda!

Y es que desde que dejamos de ser nómadas, nos hemos acostumbrado a la comodidad y nos cuesta horrores mover el culo.

El caso es que si no te gusta dónde estás, ¡tendrás que moverte!

No eres un árbol, tú puedes elegir el camino que quieras, cuando quieras.

¡Sí, cuando quieras!

Por más excusas que se te ocurran y más vueltas que le des al asunto.

¡Tú puedes hacer lo que quieras cuando te dé la gana!

Otra cosa es que no te gusten las posibles consecuencias que pueden derivarse de esas decisiones.

¡Efectivamente! Esas consecuencias catastróficas que solo tienen sentido en tu cabeza 😉

¿Y si, por una vez, solo por una vez, probases a hacer las cosas de otra forma?

¿Y si por una vez te atrevieses a experimentar, a probar, a sacar un pie de la zona de confort a ver qué pasa?

Y si hay que volver a la zona de confort, se vuelve, que tampoco sería el fin del mundo.

Pero ya veremos las ganas que te quedan de volver a la zona de confort después de leer el artículo entero (no sé cómo poner una carita sonriente con la lengua fuera).

 

El motivo principal de tu estancamiento

 

Podríamos analizar juntas los montones de motivos por los que sigues en ese lugar donde no quieres estar, pero se resumen claramente en una sola razón:

¡Tus creencias limitantes!

Cuando te dices a tí misma “no puedo”, realmente no puedes avanzar

Ya, ya sé que estás hasta las narices de escuchar hablar de tus creencias limitantes.

Pero el Universo no se va a cansar de repetírtelo hasta que lo entiendas y pongas remedio.

Es gracioso porque, últimamente, cuando le echo algún sermón a mi pareja, me dice:

“No, si tienes razón, si no eres tú la que habla, lo que me estás diciendo es lo que me está diciendo el Universo, tú solo eres el canal”.

Así que igual ahora mismo también estoy sirviendo de canal y es el Universo el que quiere que espabiles 😉

Estas creencias limitantes de las que te hablo (o de las que te habla el Universo), se manifiestan provocándote:

  • Falta de confianza y seguridad en ti misma:

Como no crees en tus capacidades no te atreves a tomar la decisión.

  • Complejo de inferioridad:

Te sientes inferior a toda la gente que consigue lo que quiere, así que ni siquiera lo intentas por si tú no lo consigues.

  • Insatisfacción y frustración:

Como en realidad te gustaría ser capaz de actuar, te quedas quieta pero frustrada contigo misma por no tener las narices de enfrentarte a tus miedos.

¡Menudo follón!

Con lo muchísimo que vales, las cosas tan preciosas que has venido a hacer a este mundo y lo cerca que lo tienes…

Sin embargo, ¡no paras de ponerte zancadillas!

¿Te dá cuén, fistro de la pradera?

 

Cómo evitar el auto boicot para superar el miedo a tomar decisiones

 

El auto boicot, o auto sabotaje, es ponerte obstáculos a ti misma para no conseguir lo que te propones.

¿Por qué haces esto?

Porque te da tanto miedo el cambio que prefieres encontrar motivos para mantenerte como estás.

Por ejemplo:

Quieres empezar a salir a caminar porque tienes dolores de espalda:

  • Pero cuando no te duele un pie, hace frío
  • Y cuando no hace frío, surge algún imprevisto.

Te saboteas porque quizá esos dolores de espalda te proporcionan la atención de las personas que se preocupan por ti.

Lo mismo con el miedo a tomar decisiones.

Quieres dar un paso adelante pero buscas “el momento perfecto” para hacerlo.

Y como nunca es el momento perfecto, justificas de esa manera el hecho de quedarte como estás.

 

Diferencias entre las personas que consiguen lo que se proponen y las que no

 

Seguro que conoces a personas valientes que cuando quieren algo van a por ello sin detenerse.

Las envidias en silencio porque tú no eres capaz, tú tienes mucho miedo y esas personas no lo tienen.

¡Falso!

Esas personas valientes tienen exactamente los mismos miedos que tú.

La diferencia entre tú y ellas es que ellas:

  • Actúan aunque tengan miedo
  • Organizan una estrategia para conseguir lo que se proponen
  • Y se preparan para no venirse abajo si las cosas no salen del todo como esperaban

Si quieres convertirte en una de esas personas que consiguen lo que se propone, ¡sólo tienes que actuar!

 

No puedes “no tomar decisiones”

 

No hacer nada para conseguir lo que quieres también es tomar una decisión de la que te tendrás que responsabilizar.

No se puede “no tomar decisiones”, todo es una decisión.

Liarte la manta a la cabeza y cambiar, es una decisión.

Pero quedarte como estás también es una decisión.

Sé honesta contigo misma para que, tomes la decisión que tomes, sea una decisión consciente que no esté controlada por tu miedo.  

Para que, aunque no tomes la decisión que sabes que puede hacerte más feliz, lo hagas de forma consciente.

 

Elige: lo que tienes ahora o todo lo que puede venir

 

Sabiendo que no se puede “no tomar decisiones”, tendrás que responsabilizarte de las consecuencias de lo que decidas.

Coger las riendas de tu vida, aunque sea para quedarte como estás.

¡Ya no puedes seguir poniéndote excusas!

¡Ya no puedes hacer como que te crees esas excusas!

Y realmente no pasaría nada porque te quedases como estás, si lo hicieses con el pleno convencimiento de que ahí donde estás es donde eres más feliz.

Pero, pregúntate:

“¿Aquí donde estoy es donde soy más feliz o donde tengo menos miedo?”

¿Te quedas ahí, donde te han puesto las circunstancias, o coges el mando por fin?

Cuando coges las riendas de tu vida te sientes más empoderada y tu autoestima sube.

 

Qué más puedes hacer para no pegarte la ostia del siglo si, por fin, decides cambiar de vida

 

Normalmente, lo que hacen la mayoría de personas, es esperar a que la vida les traiga algo mejor.

  • “Ya cambiaré cuando tenga otra pareja”
  • “Seré más feliz el año que viene cuando cambie de casa”
  • “Todo irá a mejor cuando pierda 10 kilos”
  • “Seguro que soy más feliz cuando consiga encontrar otro trabajo”

Pero pasan los días, las semanas, los meses ¡y los años!, y esa situación idílica que esperabas nunca llega.

Quizá estés perdiendo energía por ponerla donde no te da resultados.

Y me dirás: “Vale, lo reconozco, tengo miedo, ¿qué puedo hacer para tener la valentía que necesito para tomar decisiones?”.

¡Apunta!

1. Acepta que la incertidumbre forma parte de tu vida:

Nunca podrás tener la certeza absoluta de que estás en el camino correcto porque no hay ningún “camino correcto”.

Cualquier decisión que tomas te suele llevar a un lugar mejor, si persistes y ayudas a tus acciones con los pensamientos adecuados.

Cualquier decisión que tomas tiene resultados inciertos y no podrás adivinarlos hasta que no lleguen.

Lo que sí puedes hacer mientras tanto es preparar el terreno para que los resultados que lleguen sean lo más parecidos a los que buscabas, ¡disfrutando el camino!

La gracia de la vida no está en el destino, está en el camino que recorres hasta llegar a ese destino.

Así que tomes la decisión que tomes, por más incertidumbre que te rodee, intenta disfrutar al máximo con cada decisión.

Intenta disfrutar al máximo con el proceso que te lleva a conseguir lo que te propones.

 

2. Cultiva tu autoestima durante todo ese proceso:

El tema de la autoestima parece complejo pero es más simple de lo que crees.

Para mí, la autoestima son los cimientos desde los que se construye todo lo demás.

Independientemente de la decisión que quieras tomar:

  • Sin autoestima, te será mucho más complicado decidirte porque no tienes ninguna confianza en ti misma
  • Sin autoestima, te vendrás abajo rápidamente como los resultados de tus decisiones no sean inmediatos
  • Sin autoestima, tendrás muy presentes las críticas de los demás y no te permitirás fallar
  • Sin autoestima, perseguirás el perfeccionismo hasta el agotamiento más extremo
  • Sin autoestima, todo lo que consigas te sabrá a poco porque seguirá faltando algo dentro de ti

Pero cuando tu autoestima está sana y entiendes que ese es el principio de todo lo demás:

  • Tomas decisiones a pesar del miedo, disfrutando mucho del proceso y aprendiendo al máximo de todo lo que te pasa
  • Dejas de darle importancia al qué dirán para enfocarte en construir la vida que deseas
  • Te conviertes en tu mejor amiga y te respetas por encima de todas las cosas
  • Aprendes a decir que no y a quitarte obligaciones tontas que lo único que hacen es frenarte en tu camino
  • La relación contigo misma mejora tantísimo que, como consecuencia, todas tus demás relaciones también mejoran un montón

¡Son todo ventajas!

Eso sí, el tema de mejorar la autoestima es un proceso que no tiene fin.

Amarte, respetarte y admirarte debería ser un aprendizaje eterno que cada vez te lleva más alto en tu evolución personal.

¡Así que adelante! Cuanto antes empieces mucho mejor, ¿no?

Cuando pierdes el miedo a tomar decisiones, ¡creces y evolucionas!

 

Conclusiones

 

Solemos empezar la casa por el tejado porque siempre buscamos el camino más corto.

Queremos que todo nos salga bien a la primera pero normalmente poniendo el foco fuera de nosotras.

Si quieres cambios reales, cimientos que sustenten un cambio de vida positivo para ti y tu evolución, es básico trabajar la autoestima para que sepas el valor que tienes, independientemente de si las cosas salen como tú querías o se tuercen un poco.

Cuando consigas sanar tu autoestima, todo lo demás vendrá solo, porque lo único que necesitas para tener la vida que deseas es amarte de verdad.

Me costó años entenderlo y, cuando lo hice, me cambió la perspectiva de todo.

Por eso, ahora me dedico a hacer llegar este mensaje a las personas que en algún momento de sus vidas se hayan podido llegar a sentir como yo:

  • Perdida
  • Incoherente
  • Sin energía
  • Llena de compromisos absurdos que detestaba
  • Disimulando que no pasaba nada y sabiendo que pasaba mucho
  • Sin entender por qué mis relaciones no funcionaban
  • Sin ser capaz de mirarme en el espejo
  • Exigiéndome la perfección en cualquier área de mi vida
  • ¡Agotada!

Pero eso hace tiempo que terminó para mí y me encantaría que también terminase para ti.

¡Es el momento de actuar compañera!

¡Y yo quiero acompañarte en tu proceso!

Imagínate por un momento que ya te gustase todo de ti…

  • Que no tuvieses ningún miedo a tomar esa decisión que llevas tanto tiempo aplazando
  • Que confiases tanto en ti misma que sintieses que puedes comerte el mundo
  • Que te mirases al espejo con orgullo

Te digo más…

Imagina que ya has tomado la decisión, que ha pasado el tiempo y que has conseguido lo que esperabas, ¡incluso superando tus expectativas!

¿Cómo te sentirías?

¡Imparable!

¡En paz contigo misma!

¡Rebosarías amor por los 4 costados!

Amor propio, quiero decir…Y, por tanto, amor por todo y por tod@s.

Es el momento de disparar tu amor propio para conseguir estar en paz contigo misma.

Y justo para eso me gustaría presentarte mi curso online de autoestima, DELICIOSO AMOR PROPIO, en pastillas

Si algo de lo que te he contado ha resonado en ti, si crees que en la falta de autoestima puede estar la raíz de tu miedo a tomar decisiones, ¡te espero en el curso!

Imagina que pudieses conseguir sanar tu autoestima y además tuvieses a alguien que ya ha pasado por eso para acompañarte y darte tooooodo el apoyo del mundo.

¡Ánimo! ¡Puedes conseguirlo!

¡Vas a conseguirlo! Y yo voy a ayudarte 😉

¡Montones de abrazos amiga!

Con todo mi amor,

Tania

 

Ahora cuéntame tú…

 

¿Tú también tienes miedo de tomar decisiones?

¿Qué es lo que más te bloquea a la hora de tomarlas?

¿Qué consecuencias está teniendo en tu vida el hecho de no tomar las decisiones que sabes que deberías tomar?

Cintia

Mi misión es ayudarte a despertar espiritualmente y hacer un cambio de vida, para que alcances la felicidad, libertad y paz supremas encontrándote a ti misma durante un año sabático, o sin él. Te ayudaré a que realices tu propósito de vida ¡y te conviertas en la persona que has venido a ser!

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