Aún lo recuerdo como si fuera ayer. Tomé la decisión interna de volver a la India en Semana Santa de 2014 mientras caminaba por la montaña, en un camino al otro lado del río del pueblo donde mis padres tienen una casa y acostumbramos ir a menudo.

Ya os conté mi historia, y la situación crítica por la cual estaba atravesando mi vida en aquellos momentos. Pero había algo que siempre me reconfortaba: rodearme de naturaleza.

Aquel día de Semana Santa iba caminando a paso sereno, como a modo de meditación, absorta en medio de aquellos árboles… cuando me vino una imagen a la mente con una fuerza increíble.

Vi unas tarjetas, con los ojos de Buda cerrados, y me vino ésta frase literalmente en inglés: “Smile. Be happy. Look inside for your power. Your original essence is… FREEDOM!” lo que significa: “Sonríe. Se feliz. Busca tu poder en tu interior. ¡Tu naturaleza original es la LIBERTAD!

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Automáticamente me vi a mi misma por India, repartiendo esas tarjetas de forma anónima por restaurantes, habitaciones de hotel, lavabos, taxis… o dondequiera que yo pasara.

La idea era dejar un mensaje anónimo, y que aquél que lo leyera, pudiera sentir que ese mensaje era para ÉL y… ¿quién sabe lo que un mensaje divino puede significar en la vida de una persona?

Detrás de esa imagen había algo muy fuerte y poderoso gestándose en mí: el deseo de llevar libertad a todas las personas, para que ellas pudieran ser tan libres como yo empezaba a ser, liberándome momento a momento de condicionamientos internos y externos.

Y ya sabéis que los sueños dejan de ser sueños cuando los conviertes realidad.

Yo misma diseñé con el ordenador las tarjetas, y mandé imprimir más de 200 copias. En ésta foto veis a mi querida madre, siempre incondicional, ayudándome a recortarlas…(no es tan seria la mujer, lo que pasa es que ahí estaba super concentrada recortando… 🙂 )

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La historia de esas tarjetas, lo que sucedió durante mi viaje sola por India del Sur y los encuentros con personas indias a las cuáles pude transmitirles mi verdad, marcaron sin duda lo que fue un viaje lleno de esencia.

¿Queréis descubrir lo que ese viaje me deparó?

 

Llegada a India y activación del Plan para traer Libertad al mundo

En la primera parte de este post, cuando os contaba mis memorias de mi segundo viaje a la India publicada anteriormente, relato con más detalles todo lo que se estaba cociendo en mi interior, …¡qué no era poco! Se avecinaba un tsunami de transformación personal, ouuuu yeaaahh! 🙂

Y tal como todos mis amigos y familiares me decían… ¡irradiaba felicidad!

Desde que aterricé allí, se puso en marcha mi misión de traer libertad. Todo fluyó fácilmente, con total naturalidad. Aquello fue una llamada, algo a lo cual no pude resistirme.

El “juego” de ir dejando tarjetas anónimamente por rincones de India creó una magia muy especial. Mis días tenían un fuerte sentido, un gran porqué.

Cada tarjeta que dejaba en cada silla, en cada rincón, en cada lugar… me recordaban que yo no he venido a la Tierra a vivir una vida mediocre, sino a hacer mejor la vida de los demás mientras yo también transformo la mía.

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Supongo que por esas fechas empezó a gestarse ya mi misión de vida tal como la estoy llevando a cabo ahora con el blog, pues siento muchos paralelismos y emociones similares.

 

Fragmentos de mi diario + otras reflexiones

 

 (Notas tomadas durante mi viaje a India)

Hay una constante que se repite todo el tiempo durante mi viaje y es la de tener profundas e intensas conversaciones sobre espiritualidad y religión con jóvenes indios.

Como si yo fuera un imán, al verme viajando sola, muchos chicos y chicas que se acercan a hablar conmigo. Dicenn sentirse “tocados” o “inspirados” por mi verdad, que a menudo, era muy diferente de la suya.

Normalmente me preguntan preguntas como:

  • ¿Y qué haces viajando sola?
  • ¿Estás casada?
  • ¿No tienes novio?
  • ¿Quieres tener hijos?

Yo les cuento que viajo sola porque es una manera de crecer personalmente, y porque me gusta hacer mi propia vida y alcanzar mis sueños sin necesidad de depender de nadie.

Cuando les digo que no estoy casada y tampoco tengo novio (a mis 32 años de entonces), para ellos era algo escandaloso, casi impensable, totalmente fuera de su realidad.

Al explicarles que el hecho de estar más tiempo sola me permite elegir con más consciencia lo que quiero en la vida y qué pareja quiero tener a mi lado, ellos lo entienden perfectamente y me dicen que “a ellos también les gustaría”.

Pero lo más importante del asunto, es que siempre acaba saliendo el tema de la religión por medio, algo que veo muy claramente en su mirada, es algo que les “constriñe”. Pero lo tienen muy asumido también.

Para mí es una locura que una religión me diga con quien me tengo que casar y cuando, como tengo que vestir, que tengo que comer, cuando tengo que rezar, que es lo que está prohibido, y un largo etcétera.

¡Bienvenidos al siglo XXI! No lo parece, ¿verdad?

¿Cómo se puede alcanzar la libertad siguiendo dogmas que otros nos imponen?

Libertad y religión. Como agua para chocolate.

Para empezar, ellos hablan de religión. Yo de espiritualidad.

Ellos hablan de seguir las normas que su Dios les marca. Yo les hablo de libertad. De auto soberanía. De emancipación del colectivo para seguir tu propia verdad.

Y honro y respeto mucho a las religiones, eso que conste.

Pero no, no he nacido para vender mi alma al diablo.

No he nacido para ser la marioneta de nadie ni para justificar acciones e ideas que no puedo defender.

 

Mis principios acerca de la religión

 

#1 Mi religión = Libertad + Amor

 

¿Acaso no es el Amor lo que supuestamente transmiten todas las religiones?

Pues esa es “mi ley”. Amar al máximo. Amar incondicionalmente. Expander mi amor a lo alto y ancho del planeta.

Pero en libertad, y desde lo más hondo y puro que hay en mi corazón.

 No sigo ningún dogma o doctrina que me diga que es lo que tengo que hacer, lo que tengo que comer, con quién me tengo que casar o cómo debo vestir.

¡Ni jarta de whisky! 🙂

Nací libre, y libre moriré.

 

#2 Yo no elijo un solo dios, porque en mí caben todos

 

¿Por qué elegir una sola flor cuando puedes tener todo el jardín?

El mensaje de fondo de las religiones en sí son positivos, pues nos hablan de valores que, en esencia, fomentan el amor, la hermandad entre personas y la relación con la naturaleza.

Alá hablaba de la fe, Jesús del Amor, Buda de la Iluminación y la perfección del Ser, …

Multitud de dioses egipcios, romanos, africanos, veneraban el Sol, la Luna, el Agua, la Lluvia… para mí, enseñanzas admirables.

¿Por qué elegir a un Dios, pudiendo elegirlos a todos?

 En mi corazón hay espacio para Jesús, Mahoma, Shiva, Krishna, Buda, Ganesha, Ra.

No soy ni de extremismos, ni de fanatismos.

Sin ser religiosa, soy devota de la espiritualidad, y me nutro de todas las formas de pensamiento que eleven mi conciencia, provengan de donde provengan, sin etiquetar.

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#3 Mi templo soy yo

 

Yo no voy regularmente ni mucho menos obligada, a ningún templo o iglesia (aunque me encanten los templos budistas e hinduistas), porque mi templo soy yo. Mi templo es mi cuerpo. Mi templo es el ser divino que habita en mí, al que tengo que cuidar y asistir diariamente física, emocional, mental y espiritualmente.

¡No puedo venerar a otro Dios más que a mí misma! (sin pretender que esto parezca ego, es más bien un acto de profundo autorrespeto hacia el ser que soy…)

Éstos puntos de los que aquí hablo, marcan una gran diferencia entre su cultura y la mía, pero hay algo que nos une totalmente: nuestra sangre. En esencia somos lo mismo.

Durante mi viaje a India, cuando he explicado esto a las personas con las que he ido hablando (teniendo en cuenta las particularidades de la sociedad india, aún bastante cerrada en su propio mundo y sus propias costumbres, poco abierta al exterior y fuertemente condicionada por su religión) he visto miradas de sorpresa, expresiones de “alucinación”, sonrisas de agradecimiento por recibir un mensaje tan poco común y creo que para ellos, revelador.

Cuando les digo que yo no soy religiosa la mayoría se echan las manos a la cabeza y con cara de sorpresa me preguntan por qué.

Yo, además de explicarles brevemente que eso es una cuestión histórica y cultural, pues en nuestro país la religión ha ido perdiendo fuerza, también hay una fuerte connotación a nivel personal.

Ojalá esos pequeños pensamientos que comparto se conviertan en la semilla de algo maravilloso, que no sabemos dónde irá a parar…

Porque… ¿quién no quiere ser libre?

 Para mi la religión es la mayor expresión de la mentira que fomenta la sociedad.

El mayor mecanismo de control que además juega con una estrategia muy poderosa. La del miedo.

Además, en las iglesias y altas instituciones religiosas, como el Vaticano, he visto las mayores contradicciones que jamás haya podido ver.

Controversia. Provocación. Surrealismo.

No.

No creo en esos obispos envueltos en oro mientras medio mundo muere de hambre y frío en las calles.

Me gusta la integridad, la solidez en las ideas.

 

 No creo en…

  

  • Las personas que dicen ser religiosas pero tienen muy “mala hostia”, doble moral, hablan o menosprecian a otras personas, se aprovechan, violan o maltratan… porque eso no es Amor ¡Su Dios no puede aprobar eso!
  • Las personas que rezan, van a misa, dicen ser “católicos” (o de cualquier otra religión), bautizan a sus hijos, van a visitar sus templos e iglesias y luego odian, juzgan, critican, insultan, controlan, hablan mal a su mujer o sus hijos… porque eso no es Amor. ¡Su Dios no puede aprobar eso!
  • Personas que llevan imágenes y estampas de su Dios en el coche, en la cartera, en un collar… y luego son intolerantes, exigentes, radicales y autoritarios….. porque eso no es Amor. ¡Su Dios no puede aprobar eso!

 

A mi modo de ver las cosas, son muchos los aborregados y pocos los valientes que se atreven a cuestionar a sus superiores.

Por eso hay muchos cristianos/budistas/musulmanes por “costumbre”, más que por elección personal.

Y ese no-cuestionamiento y profunda inculcación de generación en generación lleva a este estado de inconsciencia donde muchas personas siguen y obedecen normas que van en contra de sus principios.

Y eso genera profundas incoherencias.

¿No será que las religiones han intentado controlar a las personas?

¿No será que el mayor poder a lo largo de la historia lo han tenido las religiones?

¿No será que los intereses de la religión (o la Iglesia) han estado alejados del pueblo, aunque nos han hecho creer lo contrario?

 

Historias de encuentros durante mi viaje

 

A continuación relato algunas experiencias que he tenido durante mi viaje donde he podido transmitir mi verdad a algunos jóvenes indios y se ha producido una conexión muy bonita. De alma a alma.

Sé que esas conversaciones profundas que tuvimos aportaron algo a la vida de ésos jóvenes ardientes de amor, apertura de fronteras y libertad.

 

Yeshua Prettish, recepcionista de hotel

 

Yeshua Prettish es un joven muy devoto cristiano, recepcionista del Hotel donde me alojé en Ooty.

El primer día, nada más llegar, mientras hacíamos el check-in me preguntaba muy intrigado que hacía viajando sola, si era religiosa o no… y acabamos hablando de todo estos temas tan profundos acerca de la religión y la espiritualidad.

Sé con toda certeza que mis ideas fueron una revolución para él. Me dijo que era la persona más especial que había conocido nunca, y que nunca había conocido a nadie que pensara como yo.

Eso me lo dijo varias veces a lo largo de los 4 días que estuve alojada allí.

Yeshua era todo un “personaje”. Tenía una sonrisa muy divertida y curiosa, y sus expresiones con la cara denotaban mucha nobleza en su corazón.

Un día estaba nervioso porque se le hacía tarde para ir a la iglesia (era cristiano) y su relevo no llegaba…

Yo me reía (amistosamente) y le decía que no se preocupara, que Dios estaba dentro suyo y no pasaba nada si llegaba tarde… 

 Él se reía conmigo… e intentaba defender ideas que yo intentaba cuestionarle.

Un día le pregunté:

¿Sientes que eres libre?

Él me miró, hizo una media sonrisa, y después de un breve silencio honestamente contestó : “Not much”. (No demasiado).

Le pregunté qué sentido tenía para él seguir haciendo algo que no le conduce a la absoluta libertad de su ser, de su alma, y le establecía qué vida debía llevar… ¡como si él no fuera suficientemente adulto para asumir la responsabilidad de su vida!

No recuerdo ningún argumento suficientemente poderoso que me convenciera…más allá de una expresión de cierta tristeza.

Yeshua mostró mucho interés en seguir en contacto conmigo y me pidió mi correo electrónico. Yo, el último día le puse en una nota mi dirección, y lo siguiente:

My religión: Freedom (Mi religion: la libertad)

My God: All! (Mi Dios: Todos!)

My temple: Me (Mi temple: Yo)

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Acto seguido me despedí y me fui hacia la estación de tren.

Mientras hacía la cola para subir, al cabo de un rato, apareció él con un libro que ya hacía días que me quería regalar.

Me había escrito una dedicatoria. Fue toda una sorpresa… aunque el libro me da un poco de mal rollo porque habla sobre Jesús y la sangre de Cristo en un tono muy dogmático y sectario (yo he leído textos y enseñanzas de Jesús preciosas, que más que mal rollo me inspiran un amor enorme).

 

Anoushka, adolescente de 16 años

 

Anoushka es una chica joven de 16 años. Es de Mumbai y la conocí en Coonor.

Nuestro encuentro fue toda una sorpresa.

Ella iba corriendo y yo estaba paseando por allí. Al verme (estaba claro que yo era una turista) salió corriendo a mi encuentro.

Sentí una presencia fuerte detrás de mí. Me giré y vi a aquella chica, sonriente y también muy interesada en conocerme y saber qué hacía allí. No era un lugar demasiado concurrido por estranjeros, así que le picaba la curiosidad.

Le dije que fui a parar a aquél pueblo para ir a ver aquellos campos de té tan fantásticos que había.

Fuimos caminando juntas de camino al hotel, charlando muy animadamente. Parecía como si nos conociéramos de antes!

Algo de mí, de mis ideas… a ella le resonaban mucho. Ya se veía que era una chica procedente de una familia socialmente más avanzada que la media del país.

Ella decía no ser religiosa y que pensaba igual que yo, pero que eso no podía decirlo a nadie porque allí decir que no crees en Dios es como un pecado.

Por su mirada, sus comentarios y la conexión que hubo en aquellos escasos 20 minutos que compartimos sé que toqué alguna fibra de aquella joven.

Mostró mucho interés en seguir en contacto conmigo, y yo amablemente le di mi correo.

Nada más llegar al hotel me escribió un mensaje dándome las gracias por nuestro encuentro, y diciéndome que había aprendido mucho de mí y se había sentido muy inspirada por mis ideas!

Yo, felizmente, guardo a Anoushka en mi corazón y le mando toneladas de amor y libertad…

 

Jack, un joven con mucho talento de Mumbai

 

Jack es otro joven indio que conocí en Mumbai pero había nacido en Hampi.

Tenía 25 años y era huérfano. Su madre murió en un accidente de coche en el cuál él también iba. Era un chico con talento. Se había mudado a esa ciudad hacía poco para aprender a tocar la guitarraSu sueño era ser una estrella de rock.

También daba masajes y era bailarín, así se ganaba un extra de dinero y era un buen bailarín. Según me contaba, en muchas discos le contrataban para que él hiciera interpretaciones de Michael Jackson.

Lo conocí en un restaurante donde él trabajaba de camarero. Me sirvió todo el tiempo muy atentamente y se interesó por saber de dónde era yo y qué hacia allí.

Me preguntó si había estado en Chowpatty beach, una especie de malecón donde todo el mundo va a pasear al atardecer, y le dije que no había estado aun, pero quería ir. Él salía de trabajar en un rato y me dijo que si quería me acompañaba hasta allí.

Su mirada era tierna y amorosa, y dejaba entrever un profundo sentimiento de soledad.

Algo en mí me hacía sentir una profunda compasión por ese muchacho solitario, tan carente de amor.

Vi que andaba por la vida sin referente alguno, tan solo unos tíos que cuidaban de él de vez en cuando.

Vi como él buscaba hacerse un lugar en la vida y forjar su identidad en base al desarrollo de sus talentos, pero me daba miedo que ese “mundillo” le perdiera, pues le veía muy “preocupado” por su imagen personal, ir al gimnasio y gustar a los demás.

Le dije que era genial y admirable como estaba esforzándose por construir su vida y su futuro, que confiara en sí mismo, y la vida le sonreiría… pero sobretodo le dije que fuera buena persona, que el Amor fuera su lenguaje, su camino en la vida. Que no se perdiera en las apariencias. Que cuidara de su cuerpo físico, pero también de su interior, de sus emociones… que mirara para adentro.

Veía en él un vacío existencial que pretendía suplir con cosas externas. Le dije que veía en sus ojos una maravillosa persona, amorosa, atenta… que llegaría lejos si seguía el camino de su corazón…

Él me escuchaba atentamente mientras le brillaban los ojos… Sé que para él aquellas palabras significaron mucho.

“Muchas gracias, eres como un ángel para mí que has aparecido de la nada. Nunca nadie me ha dicho cosas tan bonitas como las que me has dicho tu. No tengo a nadie que me recuerde esas cosas, y hecho mucho de menos a mi madre. Pero la llevo aquí conmigo (y me enseñó un colgante donde llevaba un amuleto de su madre).”

Realmente sentí que en ésos instantes fui como un ángel para Jack.

Intenté envolverle en un gran rayo rosa de amor y hacerle sentir que era alguien especial para mi. Intenté darle todo mi cariño durante mi breve estancia en esa ciudad, pues al día siguiente ya me iba.

 

Agradecimiento sin fin

 

Otras historias como éstas me han ido pasando a lo largo de mi viaje por India. Historias que ponen cara y apellidos a momentos, historias que humanizan y amplifican mi corazón en mi paso por este país tan maravilloso como sorprendente.

Como véis, este viaje fue para mí un viaje muy especial.

Me convertí en un instrumento divino, en un simple canal a través del cual repartir libertad y amor al mundo.

Fui guiada desde arriba, y yo me limitaba a cumplir con mi misión.

Entendí perfectamente que todos somos uno, y en este planeta todos estamos de paso y todos somos alumnos y maestros.

Hoy rindo mi homenaje interior a la espiritualidad, la religión bien entendida y las personas que son tocadas por mi Verdad.

 Hoy envío un rayo de libertad al mundo entero y el coraje necesario para que rompáis con todas las cadenas que os constriñen.

¡Un fuerte abrazo lleno de luz para todos ellos, y vosotros!

 

Cintia

¿Te perdidiste la primera parte de este post donte relato mi llamada y aprendizajes durante mi viaje a la India?

Pues aquí podrás leerlo:

Memorias de mi segundo viaje a la India I: Una gran llamada y el inicio de un proceso de transformación (¡que no tenía marcha atrás!)

 

Ahora dime tu…

¿Has alcanzado tu máxima libertad?

¿Has encontrado tu propia verdad? ¿La sigues?

¿Qué es lo que te dificulta el encuentro con ella?

 

Si te ha gustado, te ha servido o te ha inspirado… ¿ME AYUDAS A COMPARTIRLO?

Mil gracias 😉

Cintia

Mi misión es ayudarte a despertar espiritualmente y hacer un cambio de vida, para que alcances la felicidad, libertad y paz supremas encontrándote a ti misma durante un año sabático, o sin él. Te ayudaré a que realices tu propósito de vida ¡y te conviertas en la persona que has venido a ser!

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