Hoy me he propuesto como objetivo que aprendas a disfrutar de la vida y las cosas más simples y cotidianas.

Al final de éste post, te llevarás toda una serie de herramientas para que experimentes más momentos de placer en tu vida cotidiana ¡No hay que complicarse tanto la vida para aprender a disfrutarla!

Pero el desarrollo del post de hoy tiene un guión muy diferente al habitual. Utilizaré la metáfora de la pareja y las relaciones íntimas, un contexto muy familiar y cercano a ti.

 

Tantra vs. “polvo rápido”

Hacer el amor es una de las cosas que más placer nos da a los seres humanos. Pero todos sabemos que todo no vale, y a ti no te venden gato por liebre.

No es lo mismo hacer el amor “bien, como Dios manda”, sin prisas, mirando a los ojos a tu compañer@, abriendo tu corazón al momento y la experiencia…que echar un polvete que “ni fu ni fa”, porque es sábado y “porque toca”.

Hay una gran diferencia ¿verdad?

Estoy segura que si pudieras elegir entre un polvo de 3 minutos o una noche larga de placer y éxtasis, elegirías la segunda opción.

La primera, te ofrece un sexo rápido (como el fast food 2×1 del Mc Donalds). Compras, pagas, consumes y listo. Satisface en un primer momento, pero siempre te queda la sensación de querer más. No llena del todo tus necesidades verdaderas.

La segunda opción, es la vía tántrica. Un sexo lento, consciente, sentido, entregado… y mucho más placentero (¡¡porque dura más!!)

A lo primero, todo el mundo tiene acceso. No hay que hacer nada especial, ni formarse ni aprender demasiado para acceder a 180 segundos de placer.

Pero el segundo… sólo es accesible para aquellos “selectos” que…

  • Aprenden el arte de amar bien
  • Superan los condicionamientos sociales
  • Tocan el alma de su compañero
  • Llegan a ver la belleza desde la más absoluta profundidad
  • Tienen el coraje de seguir la senda espiritual para llevar su vida otro nivel de conciencia.

Y ahora imagínate por unos momentos como sería si hicieras el amor con la vida, con tanta consciencia, pasión y entrega como lo haces con tu compañer@, marido, mujer o amante.

¿No crees que la vida sería mucho más… placentera… divertida… excitante… irrepetible, única?

Quiero dejarte claro.

ESTO NO ES UNA MASTERCLASS DE SEXO (aunque puede que aprendas muchas cosas interesantes).

Esto es UNA MASTERCLASS DE VIDA.

Lo que quiero es que APRENDAS A DISFRUTAR DE LA VIDA, hablándote en una clave muy íntima y erótica (¿te gusta el plan, no?)

Pues vamos allá.

 

Cómo hacer el amor con la vida

Ahora te voy a contar cómo puedes llegar al máximo nivel de intimidad con la vida… (¡con tu propia vida!) Esa vida tan única y valiosa que tienes, y no puedes dejar escapar.

Antes déjame que te recuerde algo.

Por favor, deja ya de…

  • Vivir una vida mediocre
  • Marear la perdiz y entretenerte en asuntos que no son importantes para tu verdadera felicidad y libertad
  • Malgastar tu tiempo haciendo cosas que no te gusta hacer o simplemente para tener un salario a fin de mes
  • Consumir placeres efímeros, cuando puedes elegir disfrutarlos “de por vida”
  • Pasar la vida realizando un trabajo que odias o no te aporta nada
  • Vivir para el fin de semana
  • Posponer sueños
  • Procastinarte
  • ¡¡¡Aceptar una vida “de mierda” pudiendo tener una vida cojonuda!!!

 

Lo que voy a compartir contigo ahora son las claves que harán que disfrutes más de la vida, la vivas con más intensidad y cuando pase el tiempo y alguien te pregunte: ¿Te quedó algo por hacer? digas lleno de paz y con la conciencia tranquila: NO. No me quedó nada por hacer.

Te felicitaré si logras éste reto 🙂

Porque ya habrás hecho y disfrutado todo lo que tenías por hacer y disfrutar… y eso se irá contigo a la tumba.

 

Empieza el ritual…

 

#1 Desnúdate ante la vida

 

Para hacer el amor, lo primero es quitarse la ropa ¿no?

Un buen amante, no se esconde de nada, no oculta nada, no se avergüenza de su cuerpo, disfruta de la piel como del aire que respira.

Se muestra tal como es, con sus virtudes y sus defectos. No oculta su vulnerabilidad y abre su corazón a su pareja, sin miedo y sin límites.

Pues para disfrutar de la vida, tendrás que hacer lo mismo. Tendrás que desnudarte ante ella, dejar de protegerte, de camuflarte “para que no te hagan daño” y mostrarte al mundo tal cual eres.

Abandona tu ego, deja de alimentar tus complejos, deja de fingir ser quien no eres, deja de pretender impresionar a otros…

¿Sabes que mostrar tu vulnerabilidad te convierte en ser bellísimo? Yo solo puedo ver en ello mucha inocencia y belleza. Algo que te hace sumamente irresistible.

Tal como eres, eres perfecto.

Con tus bellos ojos y tus michelines. Con tu largo pelo ondulado y tus arrugas. Con tu mal genio y tu dulce sonrisa.

Viviendo con ésta apertura al mundo, la vida se vive mucho más intensamente, te lo puedo asegurar.

 

Consejo: Ten el valor de desnudarte ante la vida y deja que la magia se manifieste en ti. ¡Fuera máscaras!

 

#2 Ama a fuego lento

 

Un “aquí te pillo, aquí te mato” de vez en cuando está muy bien, pero que siempre sea así ya es otra cosa…

A todos nos gusta que el encuentro sexual con nuestra pareja sea un encuentro especial, donde tengamos tiempo para entregarnos, descubrirnos, expresarnos, disfrutarnos.

Si la cosa dura tan sólo unos minutos, puede que muchas cosas se nos queden en el tintero. Que nos sepa a poco…

¿A veces no anhelas amar más lentamente y que la noche no se acabe?

¿A veces no sientes que te gustaría parar el tiempo y que ese momento fuera eterno?

Ya sabes que eso es perfectamente posible en asuntos “de alcoba”, pero… ¿sabrías tener esa misma actitud frente a la vida?

Aprender a disfrutar la vida más lentamente no es importante, no. Es IMPRESCINDIBLE.

¿Cuántas veces vamos por la vida corriendo, estresados, siempre con prisas?

¿No has tenido nunca la sensación de que “se te escapa algo”?

Creo que en nuestra sociedad occidental y consumista, eso nos ha pasado a todos.

La clave para poner remedio a esa vida de vértigo (que tan sólo hace que dejarnos un poco de amargura en los labios), es aprender a vivir más lentamente.

¡Pon mindfullness en tu vida!

Aprende a comer más lentamente, a caminar más lentamente, a observar con más detenimiento, a no desesperarte cuando encuentres un atasco en la carretera… y luego me cuentas qué cambios se han producido en tu vida.

 

Consejo: La lentitud trae consigo la presencia. Trabaja la presencia ¡y verás como disfrutas más de cada pequeño momento!

 

#3 Contempla su belleza

 

No concibo un buen amante, novio o pareja que no sea capaz de ver la belleza en su compañero/a.

La persona que está a tu lado, es el primero que debería admirar tu belleza. Esa infinita belleza que vive en tu ser.

Debería contemplar la belleza de tu cuerpo (con michelines incluídos) y la belleza de tu alma (con todo ese amor infinito que tienes para regalar al mundo).

Quien tiene un compañero así… ¿verdad que se siente afortunado?

Cuando somos capaces de contemplar la belleza, la vida es bella también.

Y deberíamos contemplar la belleza de la vida en sus múltiples facetas y momentos: en los buenos y en los malos, en los dulces y los agridulces, en las victorias y las derrotas, en los momentos de subidón y de bajón.

En la época en la que pasé mi peor crisis, sentí que allí detrás había escondida también mucha belleza.

La vida quería manifestarse a través de mí, y mientras yo no era capaz de escucharla y atenderla, se me manifestaba en forma de dolor, tristeza y apatía. Pero mirarla a los ojos, reconocer que ese dolor estaba ahí y saber que podía ser sanado y liberado a la que yo tomara las riendas de mi vida, me parecía que era algo enormemente bello.

La vida te cierra una puerta, pero te abre cientos más. Te da una bofetada en la cara y luego te regala mil abrazos. Te arruina, para que valores lo que tienes y aprendas a vivir con infinita abundancia.

REPITO. ¿No es eso sumamente bello?

Si esto es algo que te cuesta un poco (ver lo bello cuando parece que tu vida es un desastre), te sugiero que empieces a hacerlo desde ya.

Una puesta de sol, el cielo gris de otoño, la sonrisa de un niño, las arrugas de tu abuela, unas lágrimas que caen por tu mejilla, la partida de un ser querido… o el estropajo de fregar los platos ¡por qué no!

La belleza está en todas partes, solo hay que aprender a verla.

 

Consejo: Conviértete en el Sherlock Holmes “of the beauty” ¡y te garantizo que vivirás tu vida en permanente estado de éxtasis!

 

#4 Crea tu atmósfera de vida adecuada

 

¿Quién no ha hecho eso de poner música, velitas, incienso y pétalos de rosa en la cama para preparar una velada muy especial?

Cuidar el ambiente es un ingrediente básico para que tu cita funcione y el encuentro íntimo esté impregnado de magia y erotismo.

¿Se te ha ocurrido alguna vez como podrías cuidar el “ambiente” de tu vida?

¿Cómo podrías hacer de tu vida cotidiana un encuentro apasionado y romántico?

No es tan difícil como parece, sólo hace falta que desarrolles esa sensibilidad y gusto por los entornos que brindan bienestar y paz.

El ambiente es eso que te rodea formado por lugares, personas, cosas e incluso energías.

Y no es lo mismo un ambiente tranquilo, que otro estresante. Un ambiente ruidoso, que uno apacible. Una casa que huele a humedad y a “cerrado”, que una casa amplia y ventilada.

Para hacer bien el amor con la vida, tendrás que cuidar muy bien el ambiente en el que vives. Las personas que eliges a tu lado. Los objetos y posesiones materiales que te rodean.

¿No te transportas cuando te llega un buen olor a incienso, o cuando entra la brisa por la ventana?

Pues se trata de multiplicar esos “momentazos” que hacen que la vida sea tan placentera y especial.

 

Consejo: Elige personas que te traigan vibraciones positivas, elige entornos que te ayuden a crecer personalmente y te traigan amor, pasa más tiempo en la naturaleza y reduce las horas que pasas en centros comerciales y “desenchúfate” de la TV, ¡por favor!

 

#5 Comunícate con la vida

 

¿Conoces alguna relación de pareja que funcione bien sin tener una buena comunicación?

Yo diría que eso es absolutamente imposible. Una pareja con problemas de comunicación es una pareja que fácilmente “se engancharán”, discutirán o tendrán malentendidos.

La comunicación es la clave para una buena relación.

Y tu, ¿te comunicas bien con la vida? ¿le expresas asertivamente lo que piensas, anhelas y sientes? ¿la escuchas a ella, o más bien te tapas los oídos?

Cuán abierto estás para escuchar la vida, definirá claramente tu grado de éxito y felicidad.

No expresar, o no escuchar, es como ir dándose porrazos contra las paredes. Es como estar sordo y mudo ante los mensajes de la vida. O dicho de otra manera. Ir sufriendo.

Aprender a comunicarte con la vida, es el arte de aprender a escuchar los mensajes que ella tiene para ti, y para escuchar los mensajes, tendrás que callar la mente y abrir tu corazón.

 

Consejo: Predisponte a escuchar tu verdad, y dejar de tapar la mentira. Vivir es cosa de valientes… valientes honestos dispuestos a ver la realidad tal cual es. Sin máscaras.

 

#6 Tráta tu vida como algo sagrado

 

Tu pareja es un ser sagrado. Tú eres un ser sagrado. Y vuestro encuentro es un encuentro sagrado.

No considerar el encuentro sexual como algo sagrado (o divino), puede hacerte caer en trampas “de amor”, juegos peligrosos… o “vender” tu cuerpo a aquél que no te merece.

Como ser divino que eres, debes aprender a respetar tu cuerpo, y para respetar tu cuerpo, deberás tener muy claro quién puede tener acceso a él.

¿O dejarás que entre cualquiera como Pedro por su casa, sean cuales sean sus intenciones?

Pues tu vida es algo similar.

Tu vida es algo sagrado, muy valioso, que debes cuidar, mimar y proteger.

Trátala con todo tu cariño, préstale atención, y no dejes que cualquier “intruso” llegue a ella para fastidiarte, burlarse, maltratarla, faltarle el respeto o incomodarte.

Si te consideraras un ser sagrado, no aceptarías muchas relaciones y situaciones que en tu vida actual has consentido.

Los Dioses viven en lo alto, ¡no se arrastran por los suelos!

 

Consejo: A partir de ahora, intenta concebir tu vida como algo sagrado. Protege tu ser como protegerías a cualquier bebé o vasija de cristal y siente como tu existencia (o tu paso por la vida) se convierte en algo mucho más mágico y divino.

 

#7 Céntrate en el camino, no en el resultado final

 

Éste es uno de los fundamentos del tantra, y es la base de todo encuentro sexual. La clave está en no centrarse en el orgasmo para poder disfrutar de cada momento, cada caricia, cada mirada… sin tener prisas “por llegar”.

Cuantas cosas nos perdemos cuando hacemos el amor por llegar al momento de clímax lo antes posible, ¿verdad?

Pues lo mismo con la vida.

A veces nos obsesionamos con casarnos, tener hijos, comprarnos una casa, hacer que un negocio funcione, ahorrar dinero como un desesperado… y mientras tanto la vida va pasando. Nos perdemos amaneceres, tazas de té mirando el cielo, visitas a nuestra abuela o abrazos a nuestros seres queridos.

Se nos olvida disfrutar del camino. Tan increíblemente bello, en su plena sencillez.

Nos perdemos las señales, cogemos caminos equivocados, perdemos tiempo… todo por no estar atentos y conscientes.

¿Os suena de algo todo esto?

 

Consejo: No pienses que la felicidad es un lugar de llegada. La felicidad se esconde detrás de cada lugar, cada momento o cada ocasión… Disfruta de cada pequeño tramo del camino, ¡para después poder culminar la celebración de tu llegada a la cima!

 

#8 Aprécia la vida y dale valor

 

Una pareja es como una bella y frágil flor. Hace falta que la cuides, que la riegues constantemente, que la abones y que la aprecies día a día, momento a momento.

Apreciar a tu pareja es hacerle sentir especial, dar valor a los detalles que tiene contigo, apreciar todo lo que te aporta su compañía… dentro y fuera de la cama.

¿Qué pasa cuando alguien no aprecia lo que tiene?

Pues puede ser que lo pierda.

Si el otro no se siente visto, valorado o compensado puede que piense que merezca a otro mejor que tú.

Espero que la falta de apreciación no sea nunca el motivo de una fallida en alguna de tus relaciones… pero déjame decirte algo más. Si no aprecias a tu pareja, muy probablemente tampoco serás capaz de apreciar la vida.

El arte de apreciar, es el arte de agradecer, y el que no agradece… pasa por la vida de puntillas.

Por el contrario, una persona que es capaz de valorar todo lo que tiene sentirá todo el placer y el éxtasis que la vida tiene para regalarte.

 

Consejo: Entrénate en dar valor a las pequeñas cosas de la vida, que tienes y podrías no tener. Haz una lista con todas ellas ¡y ya sabes lo que te toca! (y no me seas tacaño, ¡apunta 100 como mínimo!)

Aquí te doy algunas ideas: La amistad de  un amigo, una techo donde dormir cada noche, un plato de comida en la mesa, el sol acariciándote la cara, cuando tus hijos te dicen “papá”, el gusto de una deliciosa manzana…

 

#9 Recibe plenamente todo lo que la vida te ofrece

 

Muchas veces en las relaciones de pareja estamos muy acostumbrados a dar, y muy poco acostumbrados a recibir. O a aceptar lo que nos ofrecen (amor, confianza, ayuda,…)

Seguimos teniendo un montón de creencias erróneas del estilo “no soy suficientemente bueno”, “nunca voy a encontrar alguien que me quiera”, “lo hago todo mal”…

Ese continuo machaque que nos hacemos a nosotros mismos hace que también alejemos el amor de nuestra vida (y todos los regalos que tiene para ofrecernos).

¿Cómo vamos a vivir una vida abundante y disfrutar plenamente si tenemos una mente basada en la carencia?

Sólo con una mente abundante, creyéndote digno de lo mejor, serás capaz de recibir los placeres y regalos de la vida.

Porque si… ¡porque los mereces!

 

Consejo: A partir de ahora, cuando la vida te regale algo en forma de amor, cariño, ternura, confianza, abundancia, generosidad… ¡recíbelo con los brazos bien abiertos! PROHIBIDÍSIMO el rol de víctima, negativo, crítico, sobrado, patito feo, quejica y una larga retaíla de actitudes que no te ayudan en nada a vivir plenamente tu vida.

 

#10 Deja ir tus propios planes y expectativas, y deja que la vida te sorprenda

 

¿Verdad que tú no te presentas a una cita con tu pareja con una larga lista en tu mente de cosas que ESPERAS que pasen?

Te podría gustar que pasaran, pero esperar a que pasen es tener expectativas, y tener expectativas es la vía directa al fracaso.

Lo mejor es llegar a un encuentro con tu pareja (o a una cita con tu churry) sin esperar nada.

Vacía tu mente, deja que el encuentro, la cita o la noche romántica fluya como tenga que fluir… Y si se convierte en una gran noche… ¡oye, pues a disfrutar! Que resulta que la cosa se pone descafeinada… ¡oye, pos mala suerte! Otro día las cosas saldrán mejor.

Pues con la vida más de lo mismo.

Esperar que todo sea SIEMPRE tal cual quieres es un poco pretensioso.

Que consigas el trabajo que buscas, que ganes el dinero que quieres, que nunca pase nada malo a ningún ser querido, estar a salvo de todo peligro… ¿imposible no?

 

Consejo: Esfuérzate por lograr tus objetivos, pon toda la carne en el asador para lograr tus sueños… pero no olvides que aquí la “jefa” es la vida. Ella decide. Y tú, como buen alumno, no te tocará más remedio que aceptar lo que la gran maestra, la vida, elija para ti. Te guste más, ¡o te guste menos!

 

#10 ­+1 Da GRACIAS a cada momento

 

Y llegamos al top, de los tops. Mister GRACIAS.

Yo no sé vosotros, pero a mi pareja de doy las gracias en infinidad de momentos, simplemente por estar a mi lado, simplemente por amarme, simplemente por hacerme sonreír, simplemente por su presencia y amor.

Dar la gracias a tu pareja es fundamental para establecer lazos fuertes de unión. Son tantas las cosas, los momentos, las aventuras, los retos… que cada pareja comparte… que… ¡qué menos que dar GRACIAS!

  • Gracias por estar a mi lado cuando más te necesito
  • Gracias por ayudarme a crecer como persona
  • Gracias por entenderme
  • Gracias por animarme a ser la mejor versión de mi mismo
  • Gracias por aguantar mis días de mal humor
  • Gracias por hacer el payaso y arrancarme tantas sonrisas
  • ….

Suele pasar que dar las gracias a personas, acostumbra a ser mucho más fácil que a la vida.

Parece ser como que hay motivos para dar gracias a una persona, porque se produce una “transacción”. Te da algo,  y tu se lo agradeces.

Pero… ¿acaso la vida no te da “nada”?

Bien pensado… ¡te lo da TODO!

Una actitud de agradecimiento infinito a la vida llevará tu existencia a otro nivel, te lo puedo asegurar. Mediante la ley de la atracción, todo lo que das, te es devuelto. Y cuanto más das, más acabas recibiendo.

 

Así pues da gracias a la vida por….

  • El aire que respiras
  • Los alimentos que gracias a ella puedes comer
  • El sol que te nutre y te permite vivir
  • Ese colchón tan cómodo que te permite tener un sueño reparador cada noche
  • Esa hamaca en el jardín que te permite disfrutar de una buena lectura
  • Ese libro que te ha transportado a nuevos mundos
  • Esa agua que sale de la ducha y te permite refrescarte y asearte
  • Esa planta que tienes en casa y la llena de energía y de vida
  • (continua tu lista aquí…)

 

Consejo: Intenta dar gracias a la vida por algún motivo 3 veces al día (en un principio). Pasados unos días, da gracias 5 veces al día… Cuando vayas incorporando eso, ves aumentando… hasta que llegue un momento que vivirás en permamente estado de agradecimiento.

 

En ese momento habrás pasado “de hacer un polvete con la vida” a “vivir en eterno estado de éxtasis con ella”.

Habrás completado un gran máster, una gran lección de aprendizaje VITAL.

Verás como al vivir en éste estado de GRATITUD INFINITA percibirás tu paso por la Tierra desde una dimensión mucho más elevada, lo disfrutarás todo mucho más y sentirás ese permanente estado de éxtasis.

Habrás dejado de “mendigar” momentos de para vivir en un estado donde el placer se extiende a cada momento, palabra, acción o pensamiento.

¡Estoy segura que puedes conseguirlo… ánimo valiente!

 

Mi experiencia

Todo esto que te he contado es ni más ni menos, lo que hago yo.

Así disfruto yo de mi vida, día a día, minuto a minuto, segundo a segundo.

Hago el amor las 24 horas del día. Cuando me levanto, cuando desayuno, cuando camino por la calle, cuando cocino, cuando limpio, cuando duermo… y cuando hago el amor con mi pareja también,  ¡por supuesto!

Y no me paso el día en la cama, no.

A lo que me refiero es a pasar la vida conectada a la vida. Enchufada a la naturaleza. Adorando al sol. Meditando a primera hora de la mañana. Comiéndome a besos a mi perra y mi gato.

No se vivir mi vida sin disfrutar.

No se pasar el valioso tiempo que tiene mi vida sin fundirme con ella.

No se rebajar mi vida divina, a la altura de lo mediocre.

Durante mi viaje a Gili Islands (Indonesia)

Durante mi viaje a Gili Islands (Indonesia)

 

Esto es un arte que se aprende… nadie hemos nacido enseñados y el camino es aún muuuuuuuy largo para todos. Incluído para mi. Todavía me queda mucho, mucho, mucho que aprender.

Lo que sí tengo claro, es que mientras yo vivía estresada, trabajando mil horas, viviendo para el fin de semana… ¡cómo iba a hacer el amor con la vida!

Pero si no tenía tiempo ni de mirarla a los ojos.

Pasaba de puntillas por ella.

Se me escapaban los momentos, los detalles, los grandes placeres porque mi prioridad no era disfrutar de ella (como le pasa a la mayoría de la gente que viven atrapados en la mentira de la sociedad).

En aquellos momentos (ignorante yo) mi prioridad era trabajar mucho para… para… para…. (pues no sé para qué coño lo hacía).

¿Búsqueda de reconocimiento? ¿Inercia? ¿Hacer lo que tocaba? (me apasionaba, sí, eso jamás lo negaré… pero el precio a pagar era elevado, pues me alejaba de los GRANDES PLACERES DE LA VIDA!)

Los que residen en las cosas más simples.

 

Os dejo con un poema de Krishnamurti

 

Ama la Vida

No ames la simétrica rama

ni coloques la imagen sola en tu corazón.

Ella se extinguirá…

Ama todo el árbol

entonces amarás la simétrica rama,

la hoja tierna y la marchita,

el tímido brote y la flor toda henchida,

el desprendido pétalo y el cimero bailador,

la espléndida sombra del pleno Amor.

Ama la Vida en su plenitud.

Ella no conoce la muerte.
Si te ha gustado el post AGRADECERÍA ENORMEMENTE que lo compartieras en tus redes sociales, así me ayudas a hacer felices a más personas… ¡y me haces feliz a mí! <3

 

Ahora dime tu…

 

¿Qué te ha parecido el post?

¿Amas la vida y aprecias su belleza en su máximo esplendor?

¿Sientes que “haces el amor con la vida” o más bien estás en una etapa de “celibato” donde todavía no has aprendido a disfrutar de ella completamente?

 

Te espero en los comentarios… ¡va dime algo, que me sacarás una sonrisa! Así tendré el gran gusto de saber de ti 🙂

 

(Imagen del titular del post encontrada en www.fanpop.com)

 

 

Cintia

Mi misión es ayudarte a hacer un cambio de vida, reinventándote personal y profesionalmente durante un año sabático mientras te acompaño en tu proceso de desarrollo personal y crecimiento espiritual.

¡No te vayas sin mi regalo! Descárgate mi GUÍA GRATIS: "Los 7 errores de novata que debes evitar al planificar el mejor año de tu vida".

 
Shares
Share This