Saber que es el ego y llegar a abandonarlo es el gran cambio interior que todo ser humano debe realizar para ser libre y feliz en el planeta Tierra.

Déjame que te diga un secreto a voces: actualmente estás siendo controlada por ÉL: el Ego.

Como consecuencia de ello, a menos que seas capaz de abandonarle, jamás serás totalmente libre ni feliz… ¡y vivirás en el auto engaño para el resto de tu vida!

Pero antes de entrar más a fondo en materia…

¡STOP!

Vamos a aclarar un concepto muy importante: En realidad el ego no existe, el ego es una creación tuya. Tú lo has inventado pues no es ninguna entidad ajena a ti (jode reconocerlo, ¿verdad? ¡Eureka! Ese es el patrón perfecto sobre como actúa el ego. Al ego le jode la verdad y aceptar las cosas que a él no le gustan, por eso siempre sale “por peteneras” o siempre tira la piedra en tejado ajeno)

Este tema del ego es muy extenso y profundo, además de apasionante e inmensamente útil. Investigar sobre él y dedicar tiempo a observarle, bien merece la pena pues dependiendo de si sigues alimentándolo o finalmente lo abandonas, hará que tu vida cambie por completo o siga exactamente igual.

Debes saber que el total y completo abandono del ego es la finalidad última de todos los monjes, gurús y grandes maestros espirituales. Por ello, estos seres, además de muchas otras personas (incluída yo misma), practicamos la meditación, la herramienta más infalible para abandonar el ego.

¡La ausencia de ego te conducirá al nirvana! (o a vivir el Cielo en la Tierra, según mi propia experiencia), pues vivir sin ego, desde el Alma, transforma por completo tu vida, tus emociones, tus pensamientos, tus actos, tus creencias… ¡TODO!

Hoy me centraré en compartir contigo que es exactamente, como puedes reconocerle y porqué vivir desde el alma es la solución para vivir “free of ego” 🙂

Y lo haré en base a lo que yo he podido experimentar por mí misma. La historia de mi muerte y renacimiento no relata nada más que la historia de la muerte de mi ego y el renacimiento de mi alma.

¡Tal vez te inspirará!

Todo lo que hoy te voy a contar son ideas, reflexiones y pensamientos que nacen de mi propia experiencia. No son “copia-pega” de libros y artículos que circulan por internet, ni “otro post más” que habla sobre el ego sin saber de qué estoy hablando…

NOTA IMPORTANTE: Publicaré más posts desarrollando más el tema, pues creo que merece la pena tratarlo más a fondo.

De momento tengo pensado escribir la segunda parte sobre el ego, a un nivel más profundo y tocando otros temas que aquí no he tocado.

¿Vamos allá?

 

¿Qué es el ego?

 

El ego es un “falso yo” o tu falsa identidad, un ser con el que tú te has identificado que en realidad no existe. Es una idea de quien tú crees que eres, que no es real, es solo eso, una creencia que nace de tu mente.

El ego son todas esas capas y capas que te has ido poniendo encima a lo largo de tu vida en forma de creencias, expectativas, proyecciones, miedos, sueños, frustraciones o deseos y que no son tuyas, sino que has ido adquiriendo gracias al condicionamiento social de la familia, la escuela, la sociedad, los medios de comunicación, los amigos, la religión e incluso de maestros o “gurús”.

Dicho de otra manera, son todas esas ideas que no son tuyas propias, sino de otros, y tú las repites o te identificas con ellas, sin haber nacido de dentro de ti de manera auténtica.

Por ejemplo, cuando dices “la felicidad es cuando vives en un estado de paz interior y con total plenitud”, pero tú no experimentas en tu vida ni paz interior ni plenitud, lo estás diciendo desde el ego, porque esa idea no es tuya de manera natural. No es auténtica.

Otro ejemplo es cuando alguien que ha sido educado en la cultura cristina dice: “Yo rezo y voy a misa todos los domingos porque es bueno para mí”, y tal vez esa persona no le gusta ir a misa, no entiende porque en la escuela separan a los chicos de las chicas, y “odia” a los curas y las monjas porque le ofrecieron una educación muy estricta en la escuela, pero él asume esa creencia de que “ir a misa es bueno” como propia, cuando en realidad es una creencia (idea) inculcada por los padres y la familia. Una vez más, no es una idea auténtica, es una idea “prestada” de otros que él asume como propia.

Esto viene a decir que el ego lo has desarrollado, lo has aprendido gracias a tus experiencias de vida.

Las experiencias que has tenido, el tipo de educación y el entorno te han llevado a desarrollar ese ego, como podrías haber desarrollado otro tipo de ego en otro tipo de entorno y con otra educación.

Pero NO naciste con él. Cuando naciste eras un ser puro, limpio e inocente. Todavía no se había corrompido tu mente ni se había llenado de “ideas, pensamientos y creencias basura” que empezaron a llegar años después de tu nacimiento. Pero esto te lo explicaré un poco mejor más adelante, en el apartado “Como se forma tu ego”.

El ego es quién se compara con los demás, quién se cree más o menos que otros. El ego es quién se identifica con “cosas” externas, quién etiqueta, quién juzga. La María que dice que se cree inferior a las demás, o la que siente miedo de expresar lo que piensa, NO es la María verdadera, es la María “creada”, “superpuesta” a tu verdadera naturaleza.

¿Verdad que cuando eras niña decías lo que pensabas y punto? Pues esa es la verdadera “tú”. La que se siente insegura, la que le da vergüenza, la que se siente juzgada… es la María que llegó después, una vez el ego se formó.

Cuantas más capas llevas, más te alejas de tu verdadero ser.

La máscara del ego- Cintia's Love in Action

La máscara del ego- Foto extraída de wakingtimes.com

Para que lo entiendas te pondré otro ejemplo.

Es como si fuera carnaval y tú ese día quieres disfrazarte de Marilyn Monroe. Así pues, vas a una tienda donde venden disfraces y te compras el vestido, la peluca, el pintalabios rojo, los zapatos de tacón… y cuando llega la noche te disfrazas, sales con tus amigos y te sientes divina de la muerte.

Aunque te mires al espejo y te encante el personaje que interpretas… sabes que esa no eres tú. Ni el pelo rubio es tuyo, ni la peca sexy es tuya. Esa es la imagen de ti misma que estás proyectando al mundo. Esa es tu carta de presentación de acuerdo con la imagen que quieres que los otros tengan de ti, pero tu ser verdadero está “enterrado” debajo de todas esas capas que te has puesto encima.

Te gustaría ser Marilyn, ¡pero en realidad eres Marta, Silvia o Cristina! Y como a ti eso no te gusta y no te aceptas a ti misma, entonces creas el ego (el falso yo, la falsa Marta o la falsa Cristina para ser como Marilyn)

¿Y eso por qué?

¡PORQUE NO ACEPTAS LA REALIDAD TAL CUAL ES!

Porque te gusta más otra realidad que tu propia realidad: te gustaría ser más delgada de lo que eres, tener el pelo rubio en vez de castaño, tener  menos canas, que tu madre que murió hace cinco años aún estuviera viva, ser más buena en matemáticas, tener un jefe más simpático, un hijo más tranquilo, un marido más detallista o tener una casa más grande que la tuya.

Y como no lo tienes, desarrollas el ego.

Por eso al ego se le llama “vivir en la ilusión de la realidad, “vivir en el mundo de la ilusión” o “vivir atrapado en la Matrix”. Porque ves el mundo de manera distorsionada.

¿Lo entiendes?

Y debido a esa distorsión de la realidad, señalas a los otros como “los causantes de sus problemas” antes que reconocer que eres tú la causante de tu infelicidad, de tus fracasos, de tu dolor, de tus problemas y de tu sufrimiento.

Es como el niño pequeño que está en la escuela y la maestra le llama la atención por haber hecho algo, y él señala a su compañero de enfrente diciendo “No he sido yo, ¡ha sido él!”

Así pues, el ego es un movimiento que surge de tu mente para “echarle a él las culpas de todos tus males” cuando en realidad él (el ego) no es la causa de tus sufrimientos (pues la causa está en ti, en tu mente)

Como el maestro Adyashanti dice: El ego es el chivo expiatorio de la espiritualidad. Como no podemos culpar a nadie de todo lo que nos pasa, hemos elaborado este concepto del ego para echarle las culpas de todo. Esto genera mucha confusión, pues en realidad el ego no existe. No es más que una idea, la etiqueta que le ponemos a un movimiento al que hemos vinculado nuestro sentido del yo.

Pero sigamos yendo más profundo.  El ego es mucho más que eso.

 

Los patrones del ego

 

Dado que el ego corresponde a nuestro falso ser, su modo de ver la realidad está totalmente manipulado  y no acepta la realidad tal cual es.

 

Por ello, se manifiesta así:

  • Critica, juzga y acusa a los demás constantemente
  • Manipula y quiere controlar a los demás
  • Se compara con los demás: “soy más que…”, “soy menos que” y ello le lleva a sentirse superior o inferior al resto.
  • Espíritu competitivo. Necesita demostrar que sabe y que vale
  • Se enfada con facilidad, se irrita y siempre quiere tener la razón
  • Se queja constantemente.
  • Es pesimista y le cuesta encontrar el lado positivo a las cosas
  • Se identifica con posturas mentales . Necesita tener “enemigos” y aplica a menudo etiquetas negativas a la gente
  • Demanda reconocimiento constantemente, le gusta que le feliciten o alaben por lo que hace y se enfada si no logra el reconocimiento que le gustaría tener
  • Le da mucha importancia a lo material. Le gusta impresionar a través de posesiones materiales, dinero, status, relaciones, atractivo físico, trabajo, etc.
  • Siempre quiere más, nunca está satisfecho
  • Siempre vive en el pasado o el futuro, nunca vive en el momento presente
  • Nunca está contento, siempre encuentra excusas para quejarse de algo y no ser feliz
  • Es individualista, y se siente un ser separado de los demás
  • Siempre quiere tener la razón y se ofende si los demás no piensan igual que él
  • Se toma las cosas personales y se ofende con facilidad
  • Es orgulloso y acostumbra a guardar resentimiento
  • Siente celos y envidia de los éxitos y logros de los demás
  • Puede llegar a ser bastante hostil y violento
  • Es intolerante socialmente con las cosas que él no considera correctas

 

Esta lista de cualidades puede ser transformada cuando la persona trasciende su ego y vive desde el alma. De esto hablaré en otro post.

 

¿Cómo se forma el ego?

 

Un bebé cuando nace no tiene ego, es natural, auténtico, puro e inocente. Es quién es y punto. Todavía no ha desarrollado  ideas acerca del mundo, de las personas o de sí mismo.

Simplemente ES.

Un bebé es como una página en blanco, donde su historia está todavía por escribir y no ha sido corrompido aún por el mundo y las creencias de los adultos.

Bebé sin ego- Cintia's Love in Action

Un bebé todavía puro e inocente, sin haber desarrollado el ego

En sí es un ser muy simple. Come cuando tiene hambre. Llora cuando le duele algo. Se ríe cuando juega o patalea cuando algo no le gusta. Y le importa tres churros si eso no le gusta a su madre, si hace ruido o si despierta a los demás.

Eso demuestra que es puro y auténtico: no actúa para satisfacer a los demás, sino que hace lo que él siente sin juzgar mentalmente si lo que hace es “correcto” o “incorrecto”. Tampoco juzga, critica, se compara o piensa mal de los demás porque vive desde el ser, no desde la mente.

Pero cuando ese niño empieza a crecer y a ser educado por el ambiente, la cultura, la familia, la escuela… empieza a ser influenciado por la sociedad y empieza a oír cosas como:

“No hagas ruido que molestas”

“Los niños no lloran”

“Eso son juegos de niñas”

“Los niños juegan a fútbol y las niñas a papás y mamás”

“Si no te portas bien, no te voy a querer”

“Eres muy travieso, tienes que aprender a estar más tranquilo”

“Eso no se puede hacer”

“No digas eso en público porque no está bien”

“Haz caso y no te quejes”

“Obedece a tu maestra”

Todas estas normas y creencias de los padres y el entorno, empiezan a moldear al pequeño niño, y es así como empiezan a formarse las primeras capas del ego: el niño cambia su verdadera personalidad para satisfacer a los adultos y no ser amonestado.

Pero además, el niño se da cuenta de que el mundo tiene expectativas de él.

Sus padres tienen expectativas de él. Sus profesores tienen expectativas de él. La sociedad tiene expectativas de él.

Y lo que el entorno espera de él, no acostumbra a ser lo mismo que su verdadera esencia, que sus verdaderos deseos y su verdadera personalidad.

Entonces empieza a darse cuenta que para ser querido y aceptado debe comportarse como los otros esperan de él.

Y hay una cosa que debes tener clara, todos cuando somos niños lo que más deseamos es Amor. El Amor de nuestros padres y seres cercanos.

Y esa niña eres tú también. Lo fuiste.

Tú también deseabas Amor. Y para ser amada, sentiste que debías portarte bien, hacer caso a tus padres o a tus hermanos mayores, no llevar la contraria a tu profesora, seguir a tus amigos para que no te dejaran de hablar y muchos comportamientos que desarrollaste para ser querida y aceptada.

Pero el precio que tuviste que pagar para ser querida y aceptada es bastante elevado: lo pagaste con tu autenticidad. Vendiste tu pureza y ahí acabó tu inocencia de cuando eras niña.

Y debido a ello, desarrollaste el ego.

¿Para qué? Pues para subsistir en tu entorno.

El ego es básicamente un mecanismo de defensa subsistir y para evitar el dolor.

Ser auténtica es doloroso porque eso supone que los demás a menudo no te aceptan tal y como eres, te riñen, te llaman la atención o incluso puede ser que te peguen o maltraten por ello (por llevar la contraria, por rebelarte a las normas, por no hacer caso, por decir “yo no quiero hacer eso”)

Y por ello elegiste “ser una buena niña”, anulaste tu autenticidad y desarrollaste el ego.

De esa etapa de tu infancia nace tu vida tal y como es ahora, y tu manera de ver y entender el mundo.

Aprendiste que debes “enterrar” tus verdaderos sentimientos para ocultar tu vulnerabilidad. Aprendiste que ser tú misma no estaba permitido, y por eso desarrollaste el ego, tu falso yo.

Y de ahí aprendiste a camuflar la realidad. A mentir y a interpretar un papel que no es el tuyo, simplemente lo hacías para satisfacer a los demás.

Por eso, aún ahora siendo adulta, cada vez que sientes miedo, frustración, celos, envidia, inseguridad… lo que haces es ponerte capas encima para protegerte porque ese es el patrón que aprendiste desde niña.

Sigues alimentando el ego para subsistir, porque sabes que mostrarte tal cual eres (a veces) es doloroso y a otros no les gusta lo que haces, piensas o dices.

Dicho de otro modo, sigues ocultando tu verdadero “yo” para seguir comprando el amor de los demás. Y cuanto más pretendes agradar a los demás, más lejos estás  de ti misma y de tu verdadera esencia.

Te acorazas para protegerte “del ataque externo”, y así sigues alimentando el “falso yo”, tu falsa identidad, la falsa Marta, la falsa Silvia o la falsa Cristina.

Muchas veces tu ego también te llevará a hacer interpretaciones erróneas de los demás. Tal vez los demás te quieran, te adoren o simplemente les seas indiferente, pero tú por “misteriosas” razones, te sientas juzgada o “atacada” por ellos.

Ese “ataque externo” que tú percibes no es real… es una fabulación de tu mente. Eres tú quien te estás atacando a ti misma. Es una fantasía. Crees que es real que los demás te miran mal, crees que los demás pensarán que eres menos, crees que los demás tienen más suerte que tú… pero eso es una proyección de ti misma, ese pensamiento NACE EN TI, no en los demás.

Nace del ego.

Para seguir tapando tu mentira “y no ser descubierta” por los demás sigues tapando más y más, con más capas de maquillaje. Y es así como tu ego crece cada día más y más. Hasta que ha llegado un momento en que te has alejado tanto de tu verdadera esencia que ya no sabes quien eres.

Lo que tú no sabes es que no hace falta crear “más sistemas de defensa”, lo que hace falta precisamente es abandonar la guerra.

Volver a la paz. Volver al alma.

¿Sabes quién ganará siempre la batalla entre tú y tu ego (la mente)?

Siempre ganará él. Así que sé inteligente y abandona a tiempo. Esta guerra no es tuya. Céntrate simplemente en SER.

Esta batalla entre tú y tu ego la ganarás  desarrollando la confianza en tí misma, superando tus miedos e inseguridades, empoderándote, volviendo a la Unidad, confiando en la vida, abriendo tu corazón, siendo compasiva contigo misma y con los demás. Viviendo desde el amor incondicional.

 Pero de esto te hablaré más en el próximo post, cuando hable de “Como puedes abandonar tu ego”.

 

El alma: el retorno a tu Ser original

 

El estado trascendido del ego es el alma. Esto quiere decir que vivir desde el alma es vivir desde un estado de consciencia mucho más elevado que si vives desde el ego.

Cuando naciste y no habías desarrollado el ego, eras pura alma, puro ser, pura esencia.

Y no olvides NUNCA esto: Ése es tu estado natural.

Todo lo que no sea ese estado de pureza, amor e inocencia originales es que vives en un estado alterado de consciencia.

Por ello ahora toca reemprender el viaje de retorno hacia tu ser original eliminando de encima todas esas capas que te has ido poniendo a lo largo de tu vida y ahora has comprobado que ya no necesitas, pues ya no te hacen falta.

Tal como habrás visto, ahora esas capas te estorban, porque mientras más capas llevas encima, más lejos estás de ti misma y más sufres.

 

¿Qué es el alma y cuál es su naturaleza?

 

El alma también se le puede llamar “espíritu” o “Ser” y es esa parte intemporal de nosotros, que es eterna y no cambia pese al tiempo, los condicionamientos sociales, la educación, las circunstancias externas, la nacionalidad, el cuerpo físico que tengas, la profesión a la que te dediques, la religión o filosofía de vida que sigas.

Dicho de otra manera el alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. Es como el motor que mueve el cuerpo, la chispa, la energía divina que hace que el cuerpo cobre vida, tenga pensamientos, emociones, inteligencia, se exprese y tenga voluntad, deseos, una personalidad y una identidad.

Para mí, el cuerpo físico en sí no es más que un conjunto de huesos, músculos, tendones, líquidos, sangre, órganos y células que por sí solos no harían nada. Un músculo es un músculo. Y un hueso de la rodilla es un hueso de la rodilla. Pero lo que hace que ese conjunto de elementos formen la entidad viva que eres, den vida a tu Ser, y gracias a ello puedas sentir, pensar y tener un propósito de vida es la parte espiritual del ser, el alma.

El alma, tu verdadero Ser

El alma, tu Verdadero Ser

 Como te decía, el alma pura no tiene ego y su naturaleza es la siguiente:

  • Piensa más en el “nosotros” que en el “Yo”
  • Vive en la Unidad del Ser. No se siente un individuo separado del resto.
  • Comprende a los demás, sabe escuchar y no juzga.
  • Es un ser amistoso y tolerante por naturaleza
  • Vive desde el amor incondicional
  • Perdona y no guarda resentimiento
  • Expresa gratitud ante la vida por cada suceso que acontece. Comprende que todo tiene un porqué
  • Es feliz viendo felices a los demás
  • Es humilde y sencilla, no le gusta aparentar y  alardear de sus bienes materiales o éxitos
  • Es espiritual
  • Tiene mucha sabiduría debido a sus experiencias de vida y aprendizajes realizados
  • Siente paz, pues no tiene conflictos internos
  • Vive en el momento presente, en el aquí y ahora. Lo que fue en el pasado y lo que pasará en el futuro no es algo que le preocupe ni le quite energía
  • Quiere ser útil a la sociedad, ayudar a los demás y siente que todo el mundo importa por igual
  • Es altruista y generosa
  • Se acepta a sí misma tal cual es
  • Se centra más en el “ser” que en el “hacer”

 

Como el ego te afecta para hacer realidad tus sueños

 

¿Acaso piensas que el ego no te está afectando para cambiar de vida?

Pues mucho… ¡muchísimo!

De hecho, el verdadero causante de que no cambies de vida y no hagas realidad tus sueños es el ego (tu falso yo), porque es él quien ha tomado el control de tu vida, en vez de tener el control tú misma.

Dado que estás “manipulada” por el ego que tú misma has creado que en vez de limitarte a Ser, a vivir desde el amor, a vivir desde la confianza, la gratitud y un estado de presencia, vives desde el miedo, la negatividad, la desconfianza y eso crea una realidad que te aleja cada vez más de ti misma.

Y cuando intentas tomar decisiones para cambiar de vida y cumplir alguno de tus sueños, el ego te susurra al oído cosas como ésta:

“Seguro que fracasarás”

“Es peligroso hacer eso”

“Cuando tenga suficiente dinero, tendré seguridad total”

“¿Y de qué viviré? ¿Y si no encuentro otra manera?”

“Es muy arriesgado hacer eso, mejor me quedo aquí que estoy más segura”

“Con la crisis que hay, mejor no arriesgar”

“Más vale lo bueno conocido, que lo malo por conocer”

“¡Qué miedo me da equivocarme!”

“Seguro que no encontraré un trabajo mejor”

“La vida es sacrificio, sólo unos pocos afortunados logran hacer sus sueños realidad”

“Es muy difícil que yo haga realidad mi sueño, porque no soy tan valiente como otros”

 

¿Te suena de algo todo esto?

Tal como te comentaba antes en “Los patrones del ego”, el ego siempre juzga, critica, se compara, desconfía, tiene miedo, duda, … ¿ves más claro ahora por qué es el ego quién te aleja de tus sueños?

Bien, si tenemos claro que ese no es el camino, ¿cómo te podría ayudar el alma a hacer realidad tus sueños?

Como ya habrás comprobado, vivir desde el alma te lleva a una situación totalmente contraria a lo que sería vivir desde el ego: el alma confía en ti, se guía por la intuición, no tiene miedo al futuro porque vive en el momento presente, te anima a intentarlo, es respetuosa con tus deseos y anhelos más profundos, es compasiva, vive desde el amor, jamás te juzga, es paciente, te anima a ser tu mejor versión, te trae paz y calma interior…

Y te dice cosas como ésta:

“No te preocupes, todo saldrá bien”

“El fracaso no existe, tan sólo hay aprendizajes”

“Confía en tí, encontrarás la solución”

“Mereces todo lo mejor, y mereces una gran vida”

“No te preocupes por el futuro, te llegarán mil oportunidades nuevas”

“¡Lo estás haciendo fenomenal!”

“¡Animo! ¡Tú puedes hacerlo!”

“Dentro de ti tienes todo el poder que necesitas para hacer realidad tus sueños”

 

¿Suena bien, verdad?

Por si acaso te interesara seguir indagando acerca del alma y como conectar con tu guía interna, aquí te dejo una MEDITACIÓN GUIADA de Laín García:

 

Conclusión

 

El ego es un programa mental instalado en tu mente que dirige tu vida sin tú ser consciente de ello. Y a causa de ese programa, que no corresponde a tu verdadera esencia original, sufres, tienes miedo, te rechazas a ti misma, y hace que en general no seas libre ni feliz.

Pero del mismo modo que el ego llegó después de tu infancia, podrías iniciar un proceso de des-aprendizaje inverso y volver al estado original, ¿no crees?

Pues de eso se trata. De des-aprender, para aprender.

El ego no es tu enemigo, como mucha gente cree. El ego es una idea que has creado de ti misma y la puedes utilizar a tu favor o en tu contra. Tú eliges.

Si la utilizas a tu favor, estarás viviendo desde tu alma, pero si esa idea de tí misma la vives desde el ego, entonces irá en tu contra.

En el próximo post te enseñaré como puedes abandonar el ego para vivir desde tu alma.

¡Merecerá mucho la pena que lo leas!

 

Y ahora sí, lo dejamos aquí por hoy.

Espero que te haya sido de utilidad todo lo que te he contado y te ayude a entenderte un poco más a ti misma, y a tu vida en general.

También espero que leerlo te haya dado esperanza y la ilusión de que puedes cambiar tu vida simplemente transformando tu mente y tus pensamientos. Me gustaría que no olvidaras nunca que  esto que vives y sientes ahora no será para siempre, si tú de verdad te propones el reto de abandonar tu ego.

¡Una gran vida te está esperando!

¡Tus sueños y anhelos más profundos te están esperando para hacerse realidad!

¿Confías en ello, o no?

¡Yo sí! Y sabes una cosa… ¡CONFÍO EN TÍ!

Mis mejores deseos para ti, bella alma, ¡bello Ser!

 

¡Un fuerte abrazo de todo corazón!

Con todo mi cariño,

Cintia firma

 

¿Te ha servido o inspirado en algo?

 

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Mil gracias por COMPARTIR LIBERTAD!- Cintia's Love in Action

¡Ahora cuéntame tú!

 

Este post es para mí uno de los más importantes pues contiene la base que debes entender para posteriormente entender muchos otros temas, o comprender cómo es tu vida y cómo puedes transformarla.

Por ello, me encantaría saber tu opinión acerca de éste post.

 

¿Has entendido bien lo que es el ego?

¿Te ha ayudado en algo?

¿Tienes alguna duda o pregunta que quieras hacerme y te gustaría que yo te respondiera?

¿Hay algún tema más sobre el ego del cuál te gustaría que hablara y aquí no he hablado?

 

¡MIL GRACIAS POR TUS APORTACIONES!

Me encantará verte en los comentarios (¡¡un poquito más abajo!! 🙂 )

Cintia

Mi misión es ayudarte a hacer un cambio de vida, reinventándote personal y profesionalmente durante un año sabático mientras te acompaño en tu proceso de desarrollo personal y crecimiento espiritual.

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